SAN DIEGO.- Resultó ser un falso positivo la prueba de laboratorio que inicialmente detectó el parásito Cyclospora cayetanensis en muestras de lechuga vinculadas a la investigación del brote nacional de ciclosporiasis, informó la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA). No obstante, la agencia mantiene la investigación y el retiro preventivo de decenas de productos distribuidos por Taylor Farms mientras continúa la búsqueda del origen de la contaminación.
Este aviso, dado a conocer el pasado lunes, representa un cambio en una de las principales líneas de investigación del brote, luego de que análisis posteriores descartaron la presencia del parásito en las muestras que inicialmente habían generado la alerta. La FDA precisó que continúa recolectando y analizando productos junto con autoridades estatales, ya que todavía no se ha identificado de manera definitiva la fuente del brote.
Taylor Farms retiró del mercado decenas de productos elaborados con lechuga procedente del centro de México y distribuidos en 27 estados.
Una fuente familiarizada con las pesquisas había confirmado previamente que la lechuga iceberg triturada suministrada por Taylor Farms y utilizada en algunos restaurantes Taco Bell era analizada como una posible fuente de exposición. Sin embargo, las autoridades sanitarias reiteran que aún no pueden establecer que todos los casos estén relacionados con un mismo alimento.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), desde el 1 de mayo se han confirmado o permanecen bajo investigación cerca de 7 mil casos de ciclosporiasis en distintos estados del país.
La ciclosporiasis es una enfermedad intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, que provoca diarrea acuosa, dolor abdominal, náuseas, pérdida de apetito y fatiga, síntomas que pueden prolongarse durante semanas si no se reciben tratamiento.
El doctor Conor Caffrey, parasitólogo de UC San Diego, explicó que el parásito no suele transmitirse de persona a persona, sino principalmente mediante el consumo de alimentos o agua contaminados. Agregó que lavar frutas y verduras puede reducir el riesgo, aunque no siempre elimina completamente el organismo, por lo que recomendó cocinar los alimentos cuando sea posible y buscar atención médica ante diarrea persistente o recurrente.

