SAN DIEGO — Harbor Drive reabrió completamente al tránsito después de la sustitución de una tubería principal de alcantarillado instalada hace 85 años, una obra que mantuvo durante meses restricciones vehiculares en uno de los corredores que conecta el centro de San Diego con Barrio Logan.
El proyecto reemplazó y amplió más de 1,200 metros lineales de tubería de gran diámetro entre Park Boulevard y Beardsley Street. La infraestructura anterior había sido instalada en 1941 y posteriormente rehabilitada en 1979.
La nueva tubería fue diseñada para incrementar la capacidad del sistema y atender tanto los flujos actuales de aguas residuales como el crecimiento previsto en la zona.
El corredor da servicio a sectores donde se concentran algunos de los principales espacios para eventos de la ciudad, entre ellos Petco Park, The Rady Shell at Jacobs Park y el Centro de Convenciones de San Diego.
Durante la construcción, Harbor Drive quedó reducido a un solo carril en cada dirección en el tramo intervenido y la acera del lado sur permaneció cerrada. Con la conclusión de los trabajos, esas restricciones fueron retiradas.
El proyecto tuvo un presupuesto de 52.2 millones de dólares y fue administrado por el Departamento de Ingeniería y Proyectos de Capital de la ciudad.
El alcalde Todd Gloria señaló que el reemplazo permitirá contar con una infraestructura de mayor capacidad y confiabilidad para una zona que concentra actividad residencial, turística, comercial y de entretenimiento.
“Reemplazamos una tubería principal de alcantarillado de 85 años con un sistema más grande y confiable que dará servicio a una de las zonas más concurridas y de mayor crecimiento de nuestra ciudad durante las próximas décadas”, afirmó Gloria.
Elif Cetin, directora del Departamento de Ingeniería y Proyectos de Capital, explicó que la intervención buscó actualizar una parte de la red de alcantarillado que había superado ocho décadas de servicio.
La nueva infraestructura permitirá absorber mayores volúmenes de aguas residuales y busca reducir los riesgos asociados con el envejecimiento de la tubería anterior.
Aunque la obra subterránea principal ya concluyó, durante las próximas semanas podrían permanecer cuadrillas en el área para supervisar el funcionamiento del nuevo sistema y realizar trabajos menores en la superficie.
De acuerdo con la ciudad, no se prevén nuevos cierres importantes de carriles ni trabajos subterráneos de gran escala relacionados con este proyecto.

