SAN DIEGO.- ¿Cómo representar la fragilidad de un arrecife de coral sin recurrir a una fotografía, una pintura o una recreación literal de la naturaleza? La artista portuguesa Marita Setas Ferro encontró una respuesta en el hilo, el crochet y el tejido.
Su exposición “Soft Architectures of the Sea”, que permanece abierta hasta el 10 de octubre en el Visions Museum of Textile Art (2825 Dewey Road, Suite 100), transforma fibras textiles en estructuras que evocan corales, anémonas y otros organismos marinos. El resultado desplaza al visitante de la contemplación tradicional de una obra hacia una experiencia que también involucra el tacto.
La muestra reúne nueve esculturas textiles creadas entre 2018 y 2024 y propone una reflexión sobre la relación entre arte, sostenibilidad y la vulnerabilidad de los ecosistemas marinos. De acuerdo con el museo, los visitantes pueden tocar algunos elementos de las esculturas, una decisión que amplía la manera en que el público se relaciona con el arte textil.

El contacto físico no es un recurso aislado dentro de la propuesta de Setas Ferro. La artista explica que la dimensión táctil ocupa un lugar central en su trabajo y que la suavidad de los materiales permite establecer una relación con la obra que va más allá de lo visual.
En piezas como “White Corals”, “Red Coral Reef”, “Blue Anemones” y “Luminescent Corals”, el hilo adquiere volumen, profundidad y estructura. Algunas incorporan fibras recicladas, redes de poliéster reutilizadas y estructuras internas elaboradas con cobre u otros metales recuperados.
La aproximación al crochet de Setas Ferro llegó de una manera poco convencional. Según relató la artista, comenzó a experimentar con esta técnica a los 42 años mientras acompañaba a su hija a unos talleres.
Ahora, la presencia de Setas Ferro en San Diego establece un vínculo con una ciudad cuya identidad está estrechamente relacionada con el océano. La exposición llega a una región donde la costa, los ecosistemas marinos y la relación con el Pacífico forman parte de la vida cotidiana y de las conversaciones ambientales de la región.
En “Soft Architectures of the Sea”, el océano no aparece como un paisaje distante. Se convierte en textura, volumen y materia. Y en esa transformación reside uno de los planteamientos centrales de la muestra: hacer visible la vulnerabilidad de un ecosistema mediante objetos que, por su propia naturaleza, parecen frágiles, suaves y cercanos.

