La nostalgia por Timbiriche llega acompañada de preguntas incómodas. La serie de ficción de ViX recupera el nacimiento y el ascenso de una agrupación que marcó a varias generaciones, pero también reconstruye relaciones, rivalidades y experiencias personales que han colocado la producción en el centro de la conversación pública. Para Iker Solano y Luis de la Rosa, dos de los jóvenes actores que dan vida a sus integrantes, el desafío ha sido acercarse a esos personajes con admiración, sin perder de vista que detrás de ellos hay personas reales, según declararon en entrevista.
“Para nosotros no representa nada más que admiración por estas personas, que son personas que aún están vivas y que tienen una carrera consolidada en el mundo del entretenimiento y que marcaron a una generación con Timbiriche. Yo creo que para mí es un honor esta responsabilidad que se toma con mucho respeto”, expresa De la Rosa, quien interpreta a Erik Rubín.

El actor, conocido por interpretar a Luis Miguel durante su adolescencia en Luis Miguel: la serie y por su participación en La casa de las flores, entiende la responsabilidad de representar a una figura reconocida por el público. La experiencia de acercarse a una historia inspirada en hechos reales también le ha permitido reflexionar sobre los límites entre la ficción y la memoria de quienes vivieron los acontecimientos.
“Es una historia inspirada en hechos reales, pero no se pretende decir que así es como pasó exactamente todo. De mi parte es mucho respeto y admiración por esas personas, de las que me encanta su música, y me encanta poder interpretar a personajes como estos”, afirma.
Iker Solano, quien interpreta a Diego Schoening, comparte esa mezcla de orgullo y responsabilidad. Su acercamiento al proyecto tiene, además, un componente familiar: su madre, quien le transmitió desde pequeño el gusto por la música, ha sido también una admiradora de Timbiriche.
“Un orgullo enorme, es una oportunidad tan grande y peculiar de poder representar a alguien que significó tanto para una generación, incluso para mi madre, que ha sido mi fan más fiel en la vida y también la fan más fiel de Timbiriche, así que enorgullecerla a ella y que también ella disfrute de este proyecto como yo disfruté hacerlo”, dice Solano.
ENTRE LA HISTORIA Y LA CONTROVERSIA
La conversación alrededor de la serie no se limita a la recreación musical ni a la estética de los años 80. Los episodios sobre las relaciones personales de sus protagonistas han provocado reacciones y preguntas entre quienes conocieron la historia del grupo y quienes se acercan a ella por primera vez.
De la Rosa reconoce que el estreno ha despertado curiosidad entre distintas generaciones y que, al volver a ver el material después de dos años de haberlo filmado, él mismo experimentó una combinación de emociones.

“Es algo muy diferente a lo que la gente esperaba, creo que hay mucha controversia y preguntas, y hay mucho interés de todo mundo, tanto de los fans, como de las generaciones anteriores y de jóvenes como nosotros. Creo que es de esos proyectos que generan mucha curiosidad y eso es algo bueno”, comenta.
El actor describe la experiencia de ver la serie como espectador más allá de su participación en ella.
“Verla como espectador me vuela la cabeza, es una montaña rusa de emociones, la grabamos hace dos años, así que ya no la tenía tan fresca, te mueres de la risa, y los amas, te diviertes con ellos en sus vidas y en sus shows en vivo, y luego te enojas y te duele el estómago del tema de Sasha con Luis (De Llano). Es una serie que tiene de todo”.
La referencia apunta a uno de los episodios más delicados de la historia asociada con Timbiriche: la relación entre Sasha Sokol y el productor Luis de Llano. La cantante ha hablado públicamente sobre la relación que mantuvo con él cuando era menor de edad y ha impulsado acciones legales relacionadas con el caso.
En paralelo, los integrantes originales Alix Bauer, Diego Schoening, Mariana Garza, Erik Rubín, Benny Ibarra y Sasha Sokol difundieron un comunicado en el que se deslindaron de la producción. Los artistas afirmaron que no participaron en la creación de la serie ni fueron consultados sobre las historias que se cuentan, y señalaron que no autorizaron el uso de su imagen, voz o identidad. También indicaron que no habían sido invitados a verla.
En ese contexto, Solano propone acercarse a los personajes sin reducirlos a una versión idealizada de su historia.
“Cada uno tiene tonos de grises en sus carreras, todos vivieron de todo, cada uno tuvo sus propias experiencias que no todas son color de rosa. Entonces creo que como aficionados de Timbiriche hay que abrirse a recibir y a humanizar a estas personas que también eran niños y estaban viviendo todo por primera vez. Simpatizar con eso”, sostiene.
ViX presenta Timbiriche como una ficción inspirada en hechos reales, ambientada en la década de 1980 y centrada en el crecimiento artístico de un grupo de jóvenes que experimentan la fama mientras atraviesan cambios personales, rivalidades y relaciones sentimentales. La plataforma estrenó la serie el 9 de octubre y publica nuevos episodios cada viernes.
Este 16 de octubre llegan dos capítulos más, titulados “Soy un desastre” y “Con todos menos conmigo”. En ellos, la gira del grupo, la incorporación de nuevos integrantes y las tensiones sentimentales modifican la dinámica entre los personajes.
De la Rosa considera que el público tendrá que esperar al desarrollo de la historia para conocer el rumbo de los conflictos.
“La serie va iniciando y poco a poco la historia se va a ir desarrollando. Cuando se realiza un proyecto uno lo suelta en cuanto terminas de grabar, uno le mete todas las ganas, el corazón y todo el tiempo del mundo. Queda esperar que el público lo reciba y lo abrace tal como yo lo hice como espectador”.
UN TRAMPOLÍN EMOCIONAL
Para De la Rosa, asumir el papel de Rubín se suma a una trayectoria que comenzó en el cine. Debutó en 2017 con Mientras el lobo no está, actuación por la que recibió una nominación al premio Ariel en la categoría de revelación actoral. Más adelante interpretó a Luis Miguel adolescente en la serie biográfica del cantante y a Bruno Riquelme de la Mora en La casa de las flores. También protagonizó la película Un papá pirata y condujo el programa juvenil Nick Snack.

Solano, por su parte, llegó a la actuación por una ruta distinta. Originario del Estado de México, se interesó primero por la música y después por la poesía y el teatro. En 2022, el director de casting Luis Rosales lo descubrió en su escuela y, tras varias pruebas, obtuvo su primer papel profesional en Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades, de Alejandro González Iñárritu. Después continuó su preparación con un diplomado en Casa del Teatro y participó en cortometrajes antes de incorporarse a producciones como El Juicio.
Ambos reconocen que trabajar en una producción de esta dimensión implica una oportunidad profesional, pero también la posibilidad de conectar con quienes ven en la historia recuerdos de su propia juventud.
“Un peso enorme de cargar con esta responsabilidad de ser actores que han tenido una gran carrera, no podría estar más agradecido de que hayamos podido tener estas oportunidades tan bellas en la vida de mostrar nuestro talento”, expresa Solano.
El actor espera que el proyecto sirva tanto a quienes buscan abrirse camino en la industria como a quienes vivieron la época que retrata la serie.
“Espero que funcione como un trampolín emocional para los que quieren dedicarse a esto, que funcione también como un trampolín emocional para las personas que vivieron la nostalgia de esta banda. Abrazar esta época en la que habita esta historia de los ochenta y empaparnos de todo eso fue algo muy bello”.
AMISTADES QUE PERMANECEN

Más allá de las exigencias de interpretar a figuras conocidas, De la Rosa destaca el vínculo que construyó con sus compañeros durante el rodaje. La convivencia se extendió durante tres meses, con jornadas de trabajo y viajes que, recuerda, terminaron por convertir al elenco en una comunidad.
“Una gran experiencia, estuvimos tres meses viajando juntos. Viajábamos los fines de semana a cabañitas, estuvimos grabando en Uruguay, comiendo delicioso, viajando, caminando, viviendo todos los días juntos. Al final, lo más que me llevo son los amigos y las relaciones que sé que me van a durar para toda la vida”, afirmó.
Para el actor, esa convivencia es parte fundamental de lo que significa el proyecto, más allá de la exposición pública y de las oportunidades que pueda abrir en su carrera.
“Formar parte de este proyecto, tanto mediáticamente y profesionalmente, pero en realidad es mucho el… pues que es un proyecto que tengo muy cerca de mi corazón y fue increíble participar aquí para mí”.
Solano coincide en que el trabajo compartido deja una huella que va más allá de la pantalla. “Los que nos deja este proyecto son, como dice Luis, para toda la vida. Y nada, qué paraíso poder dedicarse a lo que uno ama y más poder hacerlo de la mano con las personas que quiere”.
INVITACIÓN A CREAR HISTORIAS
Al dirigirse a la comunidad latina en este país, Solano amplió el mensaje más allá de la promoción de la serie. Invitó a los actores que comienzan su carrera a buscar proyectos que los reten y a construir redes de colaboración.

“Un saludo a todos mis colegas actores, intérpretes de San Diego y Los Ángeles, que espero que este proyecto los motive a crear historias que tengan mensaje y que los reten laboralmente y, pues nada, que hay que echarle ganas y mirar para arriba siempre y, nada, abrazarse del que tienen a un lado y usarse de mancuerna para construir juntos el mejor camino”.
La invitación final es también una apuesta por la conexión entre generaciones: quienes crecieron con las canciones de Timbiriche podrán reencontrarse con una época de su vida, mientras que el público más joven tendrá la oportunidad de conocer una recreación del fenómeno musical.
“Todos los viernes por ViX, no se la pierdan, la nueva serie de Timbiriche. Estamos muy emocionados porque conozcan esta historia, así que, nada, no dejen de verla”, concluyó Solano. Mientras que De la Rosa resumió su mensaje con una invitación breve: “Disfrútenla”.

