El embalse San Vicente podría convertirse en el próximo lago del condado de San Diego en perder el acceso para embarcaciones motorizadas debido a los bajos niveles de agua, una situación que comerciantes y organizaciones comunitarias califican como una amenaza para la economía recreativa local.

En una carta fechada el 26 de octubre, Friends of the San Diego Lakes, Anglers Marine Lakeside y East County Bait and Tackle solicitaron al alcalde Todd Gloria, integrantes del Concejo de San Diego, la Junta de Supervisores del condado y otras autoridades intervenir para detener o ajustar la extracción de agua del embalse.

“El volumen masivo y sin control de agua que actualmente está extrayendo la Autoridad del Agua del Condado de San Diego ha llevado los niveles a puntos críticamente bajos”, señala la carta.

Los firmantes solicitaron una reunión urgente con los negocios afectados y la elaboración de un plan de manejo del agua que permita mantener operativa la rampa de lanzamiento de embarcaciones en San Vicente.

Tom Lowery, director de Friends of the San Diego Lakes; Cody Grover, gerente de Anglers Marine Lakeside, y Mike Panarisi, gerente de East County Bait and Tackle, advirtieron que el cierre tendría consecuencias que irían más allá de la pérdida de una opción recreativa.

“Muchos negocios locales que dependen por completo del embalse para su sustento podrían verse obligados a cerrar sus puertas permanentemente”, sostuvieron.

Los comerciantes argumentaron que la región carece de alternativas equivalentes para la navegación motorizada, por lo que las restricciones en varios embalses están reduciendo las opciones disponibles para pescadores, navegantes y visitantes.

TRES RAMPAS YA CERRADAS

La preocupación se produce mientras otros embalses administrados por la ciudad de San Diego ya enfrentan restricciones. La ciudad confirma que las rampas de lanzamiento de El Capitan, Sutherland y Lower Otay se han cerrado debido a los bajos niveles de agua.

En el caso de Lower Otay, el cierre entró en vigor el 3 de junio de 2026. En El Capitan, la ciudad mantiene disponible la pesca desde la orilla y actividades como el uso de kayaks, aunque la rampa para botes permanece cerrada.

Los datos oficiales de la ciudad, actualizados el 19 de octubre, muestran que San Vicente se encontraba al 36% de su capacidad, con una profundidad de 189.69 pies. El nivel mínimo indicado para que su rampa siga operativa es de 180 pies, una diferencia de menos de 10 pies.

San Vicente es el mayor embalse de la ciudad y su presa fue elevada en 2016 como parte de un proyecto para aumentar la capacidad de almacenamiento de agua.

En su carta, las organizaciones cuestionaron que las decisiones sobre el agua no consideren suficientemente sus consecuencias económicas, recreativas y ambientales. También rechazaron que el fenómeno de El Niño o las condiciones de las presas expliquen la reducción de los niveles, aunque no aportaron en el documento un análisis técnico que respalde esa afirmación.

Los firmantes pidieron una respuesta inmediata de las autoridades para evitar que más negocios pierdan su principal fuente de actividad.