Será una extraña coincidencia pero ayer miércoles 28 de octubre fallecieron dos líderes activistas que se significaron por su defensa de los grupos marginados.
La lucha de Dolores Huerta y Cesar Chávez en favor de los trabajadores inmigrantes agrícolas, en su mayoría mexicanos, en campos de California y Arizona es parte relevante de la historia del movimiento campesino en la década de los 60 y principios de los 70.
Su defensa de los trabajadores ante el abuso y la complicidad de los patrones, y su contribución en la mejora de las condiciones laborales para los trabajadores del campo está hoy fuera de toda duda.

en la que Dolores Huerta puso particular énfasis. Fuente de la foto: https://www.facebook.com/photo/?fbid
Pero no solo la activista Dolores murió ayer en su residencia de Bakersfield, California, sino el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, un hombre de principios que fue un auténtico representante de la oposición en México y fundador del ya desaparecido Partido de la Revolución Democrática (PRD), que para muchos significó el surgimiento del actual partido gobernante en el país azteca: Partido del Movimiento de Renovación Nacional (MORENA) .
El hijo del ex presidente mexicano Lázaro Cárdenas del Rio y de Doña Amalia Solórzano de Cárdenas, fallecido por causas naturales, siempre tuvo presente la política en favor del pueblo y las comunidades de su padre, tanto en su calidad de gobernador de Michoacán, así como ex funcionario de la capital mexicana llama ahora Ciudad de México y entonces Distrito Federal, del cual fue Jefe (de gobierno), pues no existía la figura de Gobernador.
Aunque al asumir el liderazgo del gobierno federal, Manuel Andrés López Federal, le invitó a Cuauhtémoc Cárdenas a formar parte de su equipo, este declinó respetuosamente a esta invitación, tal y como lo hizo como lo hizo en otras ocasiones bajo la premisa no escrita pero muy clara en su concepción de la política de no integrarse a proyectos que no fueran acordes con su ideario programático.
Y es que Cárdenas Solórzano, nacido en 1934 en la Ciudad de México y fallecido a los 92 años, se caracterizó por ser un hombre consecuente con sus ideales y pese a su desacuerdo con los resultados electorales (en 1988, 1994 y 2000) en las que participó, sin éxito, en busca de la Presidencia de México en tres ocasiones, siempre encabezó manifestaciones con la consigna y condición de que estas se realizaran de manera pacífica y tuvo una crítica, equilibrada, mesurada y congruente respecto a lo que debería ser las políticas oficiales.
Descanse en Paz el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

