“Cuando tenía seis años, mi papá se quitó la vida. Durante mucho tiempo no supe cómo hablar de ello”, relató Sebastian Slovin, miembro y formador del Suicide Prevention Council (SPC), durante la conferencia de prensa del SPC en San Diego.
Su testimonio, dado tras la intervención de Mercedes Molina, consultora de entrenamiento y alcance del SPC y veterana de la Marina, la mañana del martes, puso en primer plano la experiencia personal detrás de las estadísticas: “Intenté fingir que todo estaba bien, pero eso no ayudó a mi salud mental. Más tarde, tuve mis propios pensamientos suicidas y desafíos como adolescente”.
Slovin recordó cómo un viaje a Australia le permitió hablar con alguien que había atravesado una experiencia similar, lo que lo motivó a enfrentar sus emociones y sumarse activamente a la prevención del suicidio.
Hoy dirige la organización Nature Unplugged, centrada en salud mental preventiva mediante la conexión con la naturaleza, y forma parte del SPC, donde ofrece capacitaciones y recursos a la comunidad.

Yeni Linqui Palomino, vicepresidenta de Community Health & Engagement de CHIP y del SPC, subrayó que “el suicidio se puede prevenir” y presentó el SPC Report to the Community 2025, que incluye datos de los últimos diez años sobre tasas de suicidio en el condado, desglosadas por edad, género, etnia y región.
En 2024, se registraron 377 muertes por suicidio entre residentes del condado, un descenso del 4% respecto a 2020 pero un aumento del 3% respecto a 2023. Los hombres de 70 a 79 años y residentes del este del condado tuvieron las tasas más altas, mientras que jóvenes no binarios, transgénero y LGBTQIA+ y adolescentes en situación de calle presentaron los porcentajes más altos de ideación suicida.

Vice Chair Monica Montgomery Steppe, supervisora del Distrito 4 del Condado de San Diego, destacó que las visitas a urgencias por intentos de suicidio fueron más frecuentes entre mujeres de 10 a 17 años y jóvenes negros del área central. “La información nos dice dónde debemos enfocar nuestros esfuerzos y cómo podemos actuar”, señaló.
Nadia Privara Brahms, directora de Behavioral Health Services del condado, presentó recursos disponibles: la línea 988, disponible 24/7 en más de 200 idiomas, sitio web 988lifeline.org, así como programas como It’s Up to Us (www.uptosd.org), Own Your Mindset y Talk It Out SD, (uptosd.org/own-your-mindset) que ofrecen herramientas y actividades dirigidas a jóvenes para fortalecer su salud mental y aprender a ayudar a otros. Además, resaltó los Equipos Móviles de Crisis (MCRTs), presentes en escuelas y comunidades, que atienden emergencias de salud mental sin intervención policial.

En tanto, Molina detalló las capacitaciones del SPC: QPR (Question, Persuade, Refer), ASSIST (Applied Suicide Intervention Skills Training), programas de espacios seguros LGBTQIA+ y entrenamientos para farmacéuticos. En 2024, se realizaron 154 entrenamientos, alcanzando a 2,556 personas. “El objetivo es que cada persona pueda reconocer señales de alerta y actuar, creando redes de apoyo en toda la comunidad”, afirmó.
“Todos tenemos un papel que cumplir”, concluyó Slovin. “Hablar abiertamente, conectarnos con otros, buscar ayuda y compartir recursos puede salvar vidas”.

