El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), anunció una nueva ronda de sanciones contra seis objetivos vinculados a una red de lavado de dinero y contrabando operada por el Cártel del Noreste (CDN), organización criminal con fuerte presencia en la frontera entre México y Estados Unidos, particularmente en el corredor de Nuevo Laredo, Tamaulipas–Laredo, Texas.

De acuerdo con la OFAC, el CDN —designado por Washington como Organización Terrorista Extranjera— mantiene influencia en uno de los puntos de cruce comercial más importantes del país, donde también se concentra el flujo de drogas, armas y migrantes.

“Estados Unidos utilizará todas las herramientas disponibles para proteger a sus ciudadanos de organizaciones criminales violentas que intentan imponer el terror”, afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent, al anunciar la medida.

La acción federal incluye el bloqueo de activos de operadores financieros, presuntos facilitadores y dos casinos vinculados al cártel, uno de ellos ubicado a solo dos millas de la frontera con Estados Unidos, según el informe oficial.

Lavado y control criminal

Entre los objetivos sancionados se encuentra Casino Centenario, ubicado en Nuevo Laredo, presuntamente operado por Comercializadora y Arrendadora de México S.A. de C.V. (CAMSA). Según la OFAC, el establecimiento habría sido utilizado para ocultar drogas como fentanilo y cocaína, además de lavar ganancias ilícitas mediante operaciones de juego.

El Tesoro también sancionó a Diamante Casino, con operaciones en Tampico, Tamaulipas, y su plataforma digital de apuestas.

Tráfico humano y control territorial

Las autoridades estadounidenses también identificaron a Eduardo Javier Islas Valdez, alias “Crosty”, señalado como operador de tráfico de personas del CDN en Nuevo Laredo. De acuerdo con la OFAC, Islas controla redes de cruce irregular por el río Bravo y coordina el movimiento de migrantes hacia Texas, además de manejar flujos de efectivo del grupo criminal.

“El CDN utiliza la violencia, la corrupción y el control territorial para sostener sus rutas de narcotráfico y tráfico de personas”, señala el informe.

Facilitadores y redes de influencia

La sanción también alcanzó a presuntos facilitadores como el abogado Juan Pablo Penilla Rodríguez, acusado de actuar como intermediario del liderazgo del CDN desde el sistema penitenciario en México, así como a Jesús Reymundo Ramos Vázquez, identificado por OFAC como operador de campañas de desinformación bajo la fachada de activismo social.

Impacto financiero

Las sanciones implican el bloqueo inmediato de bienes y activos bajo jurisdicción estadounidense, además de la prohibición de realizar transacciones con personas o empresas vinculadas. Instituciones financieras extranjeras también podrían enfrentar sanciones secundarias si facilitan operaciones con los designados.

La OFAC subrayó que estas acciones forman parte de una estrategia más amplia para desmantelar las redes financieras del CDN, responsable —según Washington— de actividades como tráfico de fentanilo, extorsión, secuestro y contrabando de personas a lo largo de la frontera sur.

Con esta operación, el gobierno estadounidense refuerza su ofensiva contra estructuras criminales que operan en uno de los corredores fronterizos más activos y estratégicos del hemisferio.