SAN DIEGO.- La frontera entre San Diego y Tijuana no solo divide dos países. También concentra despedidas, reencuentros, esperas interminables, identidades compartidas y millones de historias que rara vez quedan registradas desde la voz de quienes las viven.
Con la intención de rescatar esas memorias personales, la autora y promotora cultural Angelina Barrera lanzó la convocatoria “Entre Sueños y Aduanas: Cartas de Vida Binacional”, un proyecto literario colectivo que busca reunir testimonios escritos de personas transfronterizas y binacionales a través de cartas dirigidas simbólicamente a la frontera.
La iniciativa convoca a quienes han vivido el cruce cotidiano entre México y Estados Unidos; a quienes crecieron entre dos idiomas, dos culturas y dos sistemas; a quienes han sentido el peso emocional de las garitas, la nostalgia de las despedidas o el impacto del muro fronterizo que atraviesa Tijuana hasta internarse en el océano Pacífico.
“Queremos escuchar tu historia. Tu experiencia. Tu verdad”, señala la convocatoria impulsada por Barrera, quien invita a participar de forma anónima o mediante seudónimo.
El proyecto busca preservar experiencias humanas que suelen quedar opacadas por el discurso político o las estadísticas migratorias. Para miles de residentes de la región CaliBaja, la frontera forma parte de la vida diaria: cruzar para trabajar, estudiar, recibir atención médica o visitar familiares es una rutina marcada por revisiones, largas filas y una constante negociación de identidad.
La garita internacional genera una interacción única para quienes las cruzan de forma cotidiana, más allá de cómo el muro fronterizo se ha convertido con los años en un símbolo global que ha sido fotografiado por turistas, intervenido por artistas, documentado por cineastas y utilizado como escenario de protestas, ceremonias y encuentros familiares separados por políticas migratorias, de ser un punto geográfico único que dejar ver, desde Playas de Tijuana e Imperial Beach en California, cómo Latinoamérica se sumerge entre las aguas del Pacífico inspirando a muchas personas a retratarse frente a la estructura metálica, tal vez como una forma de confrontar la realidad fronteriza o dejar constancia de su propia historia binacional.
Investigadores y organizaciones dedicadas a los estudios fronterizos han documentado cómo la región Tijuana-San Diego representa una de las dinámicas binacionales más complejas y activas del mundo, donde convergen migración, comercio, cultura y vínculos familiares que han moldeado generaciones enteras.
Barrera, de nacionalidad mexicana-estadounidense, ha enfocado parte de su trabajo profesional y creativo en acompañar comunidades vulnerables y estudiantes migrantes. Actualmente se desempeña como especialista y consejera estudiantil en el área de inglés como segunda lengua en una institución de educación superior en Estados Unidos.
Además, es experta en defensoría estudiantil y protección de comunidades vulnerables dentro del ámbito educativo; es egresada de la Point Loma Nazarene University, donde obtuvo una Maestría en Artes en Asesoramiento y Orientación Educativa para educación superior.

La convocatoria “Entre Sueños y Aduanas” busca precisamente humanizar las experiencias fronterizas mediante relatos personales escritos en formato de carta.
Las personas interesadas deberán redactar una carta dirigida a la frontera, compartiendo recuerdos, sueños, experiencias o sentimientos relacionados con la vida binacional. Los textos deberán tener un máximo de 500 palabras, estar escritos en español y enviarse en formato Word o Google Docs.
De acuerdo con la convocatoria, algunas cartas seleccionadas podrían formar parte de un libro colectivo que reunirá voces de ambos lados de la frontera.
La fecha límite para participar es el 10 de diciembre de 2026. Las colaboraciones pueden enviarse por correo electrónico a: entresuenosyaduanaslibro@gmail.com. El proyecto se presenta como “un puente de papel, comunidad y esperanza” para quienes viven entre dos mundos y buscan transformar sus experiencias en memoria colectiva.
“Porque tu historia merece ser leída. Porque tu voz importa. Porque nuestras historias también construyen fronteras más humanas”, concluye la invitación.

