La nueva cobertura de Medicare no garantiza que cualquier paciente pueda obtener el medicamento. Foto: Facebook Ozempic Weight Loss Success Stories

SAN DIEGO.- Los medicamentos GLP-1 están transformando el tratamiento de la obesidad y reduciendo riesgos asociados con enfermedades crónicas, pero su alto costo y las restricciones de cobertura están creando una nueva brecha de acceso entre quienes pueden obtenerlos y quienes quedan fuera.

El cambio más reciente ocurrió el 1 de julio, cuando Medicare comenzó a cubrir medicamentos GLP-1 para el tratamiento de la obesidad bajo un nuevo programa federal. Para la doctora Fatima Cody Stanford, especialista en medicina de la obesidad y profesora asociada de Medicina y Pediatría en Harvard, el cambio representa una oportunidad para muchos pacientes, pero también evidencia las desigualdades del sistema.

Los medicamentos GLP-1, entre ellos Ozempic y Wegovy, permiten perder más peso que los tratamientos disponibles anteriormente sin cirugía y ayudan a mantener esa reducción mientras continúe el tratamiento. También han demostrado reducir riesgos de ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, diabetes tipo 2 y enfermedades hepáticas y renales asociadas con la obesidad.

Pero el acceso depende en buena medida de la capacidad de pago. Un plan de salud o un paciente que cubra el medicamento de su bolsillo puede enfrentar costos de entre 350 y 1,000 dólares mensuales, según descuentos y otros acuerdos.

La desigualdad también tiene una dimensión racial y económica. El texto señala que adultos negros, hispanos y asiático-estadounidenses presentan mayores tasas de diabetes tipo 2 que los adultos blancos, pero tienen menos probabilidades de recibir medicamentos GLP-1 para esa enfermedad o para perder peso. Las tasas de prescripción también son menores en vecindarios de bajos ingresos.

En Medicaid, la cobertura para obesidad depende de cada estado. California, New Hampshire y Carolina del Sur eliminaron este año la cobertura de GLP-1 para pérdida de peso, según el material analizado.

El gobierno federal lanzó en mayo el programa BALANCE, destinado a negociar precios más bajos de estos medicamentos para los programas estatales de Medicaid. La participación de fabricantes y estados es voluntaria y los estados tienen hasta el 1 de enero de 2027 para incorporarse.

Mientras tanto, la nueva cobertura de Medicare no garantiza que cualquier paciente pueda obtener el medicamento. Existen requisitos relacionados con el índice de masa corporal y enfermedades concomitantes, además de procesos de autorización previa.

El desafío ahora ya no es únicamente si los medicamentos GLP-1 funcionan, sino quién logra acceder a ellos y quién queda fuera del tratamiento más avanzado contra la obesidad.