El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), a través de su Dirección de Ciencia y Tecnología (S&T), realizó el pasado mes de mayo una prueba operacional en el Puente Internacional de Progreso, Texas. Foto: S&T

PROGRESO, TX.— Miles de peatones que cruzan diariamente hacia México podrían ser registrados mediante reconocimiento facial como parte de una tecnología que el gobierno de Estados Unidos está evaluando para documentar la salida de viajeros por los cruces fronterizos terrestres.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), a través de su Dirección de Ciencia y Tecnología (S&T), realizó el pasado mes de mayo una prueba operacional en el Puente Internacional de Progreso, Texas, donde instaló cámaras y otros equipos capaces de capturar imágenes faciales mientras las personas caminaban hacia la salida de Estados Unidos y emitió un comunicado al respecto este martes.

El objetivo es determinar si esta tecnología puede confirmar de manera automática y precisa la identidad de las personas que abandonan el país, una tarea que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) busca incorporar a sus procesos de control migratorio.

La prueba se realizó en condiciones reales de operación fronteriza, tanto durante el día como por la noche. Los equipos tuvieron que identificar rostros mientras los viajeros caminaban a diferentes velocidades y portaban objetos como sombreros, lentes de sol o paraguas, factores que pueden dificultar la captura de imágenes útiles para una comparación biométrica.

La magnitud del flujo de personas es uno de los motivos para buscar un sistema automatizado. De acuerdo con Marga A. Lopez, directora del puente, más de 1.1 millones de peatones salen anualmente de Estados Unidos hacia México por ese cruce, por lo que el sistema tendría que funcionar con un volumen elevado de viajeros sin detener el tránsito peatonal.

Durante las pruebas, algunas cámaras fueron colocadas en postes a diferentes alturas, mientras otras se instalaron en las estructuras del corredor peatonal. También se utilizaron diferentes configuraciones de iluminación para evaluar la calidad de las imágenes después del anochecer.

La tecnología utiliza inteligencia artificial para analizar el movimiento de los peatones y determinar si las imágenes capturadas tienen la calidad necesaria para realizar una comparación biométrica mediante el sistema de verificación de viajeros de CBP.

La tecnología utiliza inteligencia artificial para analizar el movimiento de los peatones y determinar si las imágenes capturadas tienen la calidad necesaria para realizar una comparación biométrica mediante el sistema de verificación de viajeros de CBP. Foto: S&T

Para llegar a la prueba en la frontera, S&T primero invitó a seis empresas a realizar demostraciones en sus instalaciones de prueba en Maryland. De ese proceso fueron seleccionadas tres soluciones para una evaluación adicional: dos desarrolladas por NEC National Security Systems y una desarrollada conjuntamente por Paravision y AiFi.

Antes de llevar los equipos al cruce fronterizo, el gobierno construyó una réplica del área de salida peatonal para que las empresas pudieran instalar y evaluar sus prototipos en un ambiente controlado. Posteriormente, los sistemas fueron trasladados a Progreso para comprobar su funcionamiento en condiciones reales.

Uno de los elementos incorporados durante la prueba fue la posibilidad de que los ciudadanos estadounidenses evitaran la captura biométrica. Señalamientos en inglés y español indicaban que podían utilizar un carril de exclusión si no deseaban participar en la recopilación de imágenes. El DHS señaló que el mandato de registro biométrico de entrada y salida aplica a viajeros que no son ciudadanos estadounidenses.

La tecnología busca fortalecer el registro de entradas y salidas del país sin depender necesariamente de procesos manuales por parte de personal de CBP. Según la agencia, los sistemas podrían permitir que los agentes concentren su trabajo en otras tareas mientras se procesa un mayor número de viajeros.

La prueba no significa que el sistema haya sido desplegado de manera permanente en todos los cruces fronterizos. Se trata de una evaluación tecnológica destinada a proporcionar información a CBP para determinar qué soluciones podrían satisfacer sus necesidades operativas.

El proyecto comenzó después de que CBP solicitara a S&T, en octubre de 2025, soluciones para confirmar de manera segura, eficiente y precisa la salida de peatones mediante biometría.