Las frutas y verduras son una parte importante de una dieta saludable. Sus mercados locales ofrecen una variedad sorprendente de frutas y verduras frescas que son nutritivas y deliciosas. Sin embargo, las bacterias dañinas, que pueden estar en la tierra o el agua donde crecen las frutas y verduras, pueden entrar en contacto con estas frutas y verduras y contaminarlas.
Las frutas y verduras frescas también pueden contaminarse después de haber sido cosechadas, como por ejemplo durante su preparación y almacenamiento. Consumir frutas y verduras contaminadas (o jugos hechos con frutas y verduras contaminadas) puede provocar enfermedades transmitidas por los alimentos, a menudo llamadas “intoxicación por alimentos”.
Cuando disfrute de frutas y verduras con seguridad frescas y jugos de frutas y de verduras recién hechos, siga estos consejos sobre la manipulación para ayudar a protegerse a usted mismo y a su familia.
Compre de manera correcta
Usted puede ayudar a que las frutas y verduras sean seguras, si toma decisiones de compra inteligentes en la tienda de abarrotes.
• Compre frutas y verduras que no tengan magulladuras ni estén dañadas.
• Cuando seleccione frutas y verduras previamente cortadas, como la mitad de una sandía o verduras de hoja verde en bolsas, elija solamente aquellos artículos que estén refrigerados o rodeados de hielo.
• Ponga las frutas y verduras en bolsas separadas de la carne, las aves y los pescados y mariscos cuando las empaque para llevarlas a casa desde el mercado.
Almacene en forma adecuada
Un almacenamiento adecuado de las frutas y verduras puede tener un efecto tanto en la calidad como en la seguridad.
• Almacene las frutas y verduras frescas perecederas (como frutillas, lechugas, hierbas y hongos) en un refrigerador limpio a una temperatura de 40 °F o menos. Si no está seguro si un artículo se debe refrigerar para mantener la calidad, pregúntele al tendero.
• Refrigere todas las frutas y verduras que se compren previamente cortadas o peladas, para mantener la calidad y la seguridad.
Separe por seguridad
Mantenga las frutas y verduras que se comerán crudas separadas de otros alimentos como la carne, aves, o pescados y mariscos crudos, y de los utensilios de cocina que se usan para estos productos. Tome estas medidas para evitar la contaminación cruzada:
• Lave las tablas para cortar, los platos, los utensilios y las superficies de mesones con agua caliente y jabón, entre la preparación de carne, aves o pescados y mariscos crudos, y la preparación de frutas y verduras que no se cocerán.
• Si usa tablas para cortar plásticas o no porosas, páselas por el lavaplatos después de usarlas.
Prepare con seguridad
Cuando prepare frutas y verduras, comience con las manos limpias. Lávese las manos por no menos de 20 segundos con agua caliente y jabón, antes y después de la preparación.
• Corte las partes de las frutas y verduras dañadas o con magulladuras antes de prepararlas o consumirlas. Deseche las frutas y verduras que se ven podridas.
• Lave todas las frutas y verduras bajo agua corriente antes de consumirlas, cortarlas o cocinarlas. Esto incluye frutas y verduras producidas convencionalmente u orgánicas producidas en casa, o comprados en una tienda de abarrotes o mercados al aire libre. No se recomienda lavar las frutas y verduras con jabón o detergente, o con productos comerciales para lavar frutas y verduras.
• Aun cuando planee pelar la fruta o verdura antes de comerla, igualmente es importante lavarla primero, para que la suciedad y las bacterias no se transfieran del cuchillo a la fruta o verdura.
• Restriegue las frutas y verduras firmes, como los melones y los pepinos con un cepillo limpio.
• Seque las frutas y verduras con un paño limpio o una toalla de papel para reducir aún más las bacterias que puedan estar presentes.
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