Desafiando al mandato de la autoridad y confiando en quién sabe quién, el público asiste a los restaurantes como este sin cubre-bocas y 'a la buena de Dios'. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego.

SAN DIEGO.- El 21 de enero de 2020 fue confirmado el primer caso de coronavirus en territorio estadounidense que sería oficialmente llamado COVID-19 (Coronavirus Disease y 19 por haber brotado en 2019).

Y en efecto el primer caso en este país fue detectado en el estado de Washington y se atribuye que todo comenzó entre el 19 y 29 de diciembre de ese año en Wuhan, China, donde se indicó que un residente de Hubei, de 55 años de edad, había sido ‘el paciente cero’, pero esto está aún confirmado.

El caso es dentro de escasas tres semanas se cumplen dos años de haber iniciado esta pesadilla que no ha acabado y que ahora preocupa de manera particular por el surgimiento de la nueva variante Omicron, de la que no sabe realmente nada, pero a la que se adjudica -en gran parte- los nuevos contagios y muertes relacionadas con la fatal pandemia.

El hecho es que a punto de cumplirse los primeros dos años de que se detectó el primer caso de  COVID-19 en California, una nueva amenaza se cierne con el incremento de casos y la aparición de la variante Omicron.

Por ese motivo, el reportero hizo el lunes 27 de diciembre a varios restaurantes del sur del condado de San Diego y destacó el caso del de nombre “The Wild Thyme Table”,- localizado en la calle C del centro de San Diego- que anunció su cierre temporal, tal y como lo hizo el año pasado, en cuanto se dio a conocer la propagación de la pandemia, para protección de sus clientes y personal.

Le recomendamos la nota informativa en la edición impresa de El Latino San Diego acerca de lo que está ocurriendo con los restaurantes y la eventualidad de que regresaran a los cierres que se dieron durante el punto más crítico de la pandemia, antes de que aparecieran las vacunas, que han generado -quizás- un exceso de confianza en la población.