La película One Battle After Another, producida por Warner Bros. y protagonizada por Leonardo DiCaprio, Benicio del Toro y Sean Penn, se ha convertido en un éxito financiero que ha dejado una significativa inversión en el condado de San Diego. 

Filmada durante aproximadamente seis semanas en 2024, la producción inyectó cerca de 6.8 millones de dólares en la economía local, incluyendo gastos de alojamiento, alimentación, pago de técnicos y extras, así como materiales utilizados en la filmación.

Dirigida y escrita por Paul Thomas Anderson, conocido por títulos como There Will Be Blood (2007), The Master (2012) e Inherent Vice (2014), la película sigue la historia de un ex revolucionario mayor, interpretado por DiCaprio, que se ve obligado a salvar a su hija adolescente ante la aparición de un antiguo enemigo, el coronel “Lockjaw”, interpretado por Sean Penn.

Tras su estreno en Los Ángeles el 8 de septiembre y su lanzamiento masivo el 26 de septiembre, One Battle After Another ha recibido críticas positivas y generado expectativa en torno a la temporada de Premios Óscar.

El director, guionista y productor Paul Thomas Anderson y Leonardo DiCaprio enmarcan una escena de “Una batalla tras otra”. Foto: Cortesía de Warner Bros. Pictures, (Merrick Morton).

La filmación se realizó en diversos escenarios del condado, incluidos parques y comunidades, así como en la ciudad de San Diego y otras locaciones cercanas. 

Los cineastas trabajaron durante varios meses con la Oficina de Desarrollo Económico y Asuntos Gubernamentales (EDGA), el Departamento de Parques y Recreación y los Servicios de Planificación y Desarrollo del condado para seleccionar ubicaciones y obtener permisos de filmación.

Steve Lockett, subdirector de EDGA, señaló que los cineastas extendieron su estancia más allá de lo planeado, incorporando locaciones adicionales cerca de la frontera y en Otay Mesa, atraídos por los escenarios y la colaboración con el condado. 

Giang Meyers, gerente de economía creativa de EDGA en el momento de la filmación, recordó que la producción pasó al menos dos semanas en Borrego Springs a principios de 2024, incluyendo escenas de automóviles y al menos una con una explosión.

Warner Bros. ha destacado que la película, que genera rumores de nominación al Oscar, no solo ha logrado un fuerte impacto crítico y de audiencia, sino que también ha dejado una huella económica relevante para San Diego, consolidando al condado como un destino atractivo para grandes producciones cinematográficas.