Las buenas relaciones con la familia y los amigos son componentes clave de una vida feliz, saludable y más larga, según un estudio que ha estado en curso durante más de 80 años.

El Estudio de Harvard sobre el Desarrollo de Adultos se inició en 1938 y es quizás el programa de investigación de mayor duración en la historia de la medicina, según Dan Weber, presidente de la Association of Mature American Citizens (Asociación de Ciudadanos Americanos Maduros).

Su objetivo era -y sigue siéndolo- proporcionar una visión de cómo envejecen las personas. Y, según el Dr. Robert Waldinger, que dirige el estudio, la investigación muestra que “las personas que están más conectadas socialmente con la familia, los amigos y la comunidad son más felices, más saludables y viven más tiempo que las personas que están menos conectadas”.

El grupo de estudio original estaba compuesto por 268 estudiantes de segundo año de Harvard, entre ellos John F. Kennedy, que se convertiría en el 35º presidente de Estados Unidos. Sólo 19 de los participantes originales en el estudio siguen vivos hoy en día y todos están a mediados de los 90 años. Sin embargo, en 2015 se inició una segunda fase del estudio para incluir a los hijos de los participantes originales.

“El sorprendente hallazgo es que nuestras relaciones y lo felices que somos en nuestras relaciones tienen una poderosa influencia en nuestra salud. Cuidar de su cuerpo es importante, pero cuidar de sus relaciones también es una forma de autocuidado. Esa, creo, es la revelación”, dice el Dr. Waldinger.

Señala que la investigación original mostró que los individuos que tenían relaciones satisfactorias a los 50 años eran los más sanos a los 80 años. La segunda fase del estudio busca determinar cómo los eventos tempranos en nuestras vidas ayudan a moldear nuestro bienestar en la mediana edad y más allá.

Weber de AMAC agrega que hay una cantidad considerable de investigaciones que corroboran que nuestras conexiones sociales en la vida son elementos críticos de la calidad de nuestras vidas, particularmente en nuestros años de la tercera edad. Cita un estudio masivo de más de 300,000 personas realizado hace algún tiempo que demostró que las buenas relaciones sociales pueden aumentar la esperanza de vida hasta en un 50%.

Los estudios también muestran que una vida social activa y satisfactoria también puede proteger contra la demencia y la enfermedad de Alzheimer en etapas posteriores de la vida, según Weber.

“El enfoque en los beneficios de la socialización y las buenas relaciones personales se está volviendo más importante en una era en la que la ciencia médica está extendiendo nuestra esperanza de vida”, concluye.

*La Asociación de Ciudadanos Americanos Maduros(AMAC) es una organización de defensa de los derechos de las personas de la tercera edad.