CHULA VISTA.- La emprendedora Beatriz Cortes (Betty) tiene algo por qué sentirse muy orgullosa y no es únicamente haber creado la empresa Unique Design, hace cuatro años, sino que está asociada en este fuerzo con la pequeña empresaria Mía, quien además es su hija.

“Yo comencé con Unique Design precisamente porque mi hija empezó con la inquietud de hacer dijes y cosas pequeñitas.

Me animé mucho porque empezó ella a vender sus creaciones en la escuela”, dijo Betty, una emprendedora, madre de tres hijos, una creativa mujer que es a su vez  Estilista, Florista y Diseñadora Gráfica.

Betty también se refirió  a la razón por la que le pusieron Unique Design a esa pequeña empresa: “Le quisimos poner así porque precisamente esa es nuestra meta: Hacer un diseño único”.

“¡Yo puedo hacer eso!”

Pero si de jóvenes hablamos, sin duda que el caso de la pequeña Mía, una adolescente de apenas 12 años, es sorprendente:

Siendo apenas una niña de 9 años y una estudiante de Cuarto Grado de Avocado Elementary School en la ciudad de San Diego, ya mostraba su vocación como emprendedora y esta semilla germinal lo explica con sus propias palabras: “Es que vi esa gente que estaba haciendo sus creaciones y dije: ¡, oh,  yo puedo hacer eso! Y yo tengo esto y esto;  mi mamá me ayudó y así es como empecé a hacer mi negocio”.

¿Pero qué fue lo primero que viste, qué fue lo que te llamó la atención para que tu dijeras yo voy a hacer ésto?, le preguntamos.

“Lo primero que me llamó la atención fueron todos esos pequeños entrelazados (‘twists’) y pensé: esto es muy genial (‘cool’), me pregunto cómo lo hacen. Y lo hice a mi manera (‘switch it up’)  y de ahí me vinieron todas estas ideas de cómo hacerlo, ¡oh! puedo hacer esto o lo otro”, respondió con evidente convicción. 

“Y también una vez que estaba haciendo eso”, continuó Mía Cortes, “mis amigas lo vieron y me preguntaron dónde compraste eso? Y  les dije que yo lo hice y así, y luego me preguntaron si vendía unas y les dije que sí”.

“Sí, te puedo enseñar”

¿Y los maestros se enteraron de lo que hacía?, preguntamos

“Si, de hecho ellos también le hacían pedidos”, dijo su madre Betty, “ahorita, con todo lo de la pandemia ha habido amiguitos que le llaman y le preguntan” ¿Oye me puedes hacer ésto?”

Ahí interviene de nuevo la pequeña Mía:  “Ah, sí..sí, también me preguntaban si les puedo enseñar esto, esto y esto. Sí te puedo enseñar”.

Sin duda en ese momento la pequeña estaba eligiendo un camino como una pequeña empresaria, quizás sin imaginarlo.

Su madre Betty afirmó que la especial creatividad de su hija “llamaba la atención en la escuela. El primer material que ella empezó a trabajar era un material bueno pero no duraba, se quebraba muy fácil, le llaman en inglés ‘air drive clay’ (plastilina), porque lo haces y se seca con el aire”

“Entonces investigamos un material un poco más duradero”, señaló, “ y encontramos ‘polymer clay’ que es arcilla polimérica, es igual a la plastilina pero se cocina; yo lo aprendí y se lo enseñé a mi niña y hemos seguido desde entonces haciendo accesorios para mujeres y niñas”.

Respecto a la habilidad manual que ambas tienen, ¿podemos pensar que hay algo de genética, de herencia?, preguntamos a Betty.

“Viene de familia”

“Sí, totalmente, yo me he puesto a pensar yo trabajo también lo que es la madera, Siendo  mujer es muy chistoso, poco común que yo sea carpintera; es un trabajo muy creativo. Yo me acabo de enterar que el gusto por esto viene de parte de mi abuelo paterno y de mi esposo Victor, o sea, yo creo que esto viene, obviamente, de familia”, puntualizó.

 “Es lo que yo le decía: si tu aprendiste, es tu talento. Tenemos diferentes talentos”, indicó Betty.

Y usted como su madre, ¿cómo cree que nació el talento de esta niña porque es curioso?

“Lo que pasa es que yo siempre he sido muy amante de las manualidades; entonces en mi casa siempre se ha visto ésto, siempre, ya sea joyería, ya sea las flores, soy florista; me dedico también a hacer arreglos florales. Entonces en la casa siempre estamos haciendo alguna manualidad”, dijo Betty.

“A pesar de la pandemia, seguimos adelante”

“Hoy en día, a pesar de la pandemia, seguimos adelante enfrentando nuevos retos. El más grande de ellos ha sido trabajar con la mayoría de los negocios cerrados, pero sin darnos por vencidas y creyendo que aún hay esperanza”, había señalado con anticipación en sus propias palabras, en un mensaje previo publicado en el Newsletter de Celebrando Latinas Boutique 

“Todo ha sido sobre la marcha; sobre la marcha hemos aprendido a trabajar la arcilla polimérica; que no es más que aprender a usarla y de ahí tu creatividad es el límite; es decir no hay límite”, concluyó durante la entrevista con El Latino la Emprendedora que junto a su hija Mía y su esposo Victor Cortés están convirtiendo un sueño en realidad.

Si usted desea adquirir las creaciones realizadas por Betty y su hija Mia, llamar al (619) 426-1491 o acudir a Celebrando Latinas Boutique en 1105 Broadway St., #206,  Chula Vista CA 91911.