SAN DIEGO.- Organizaciones de San Diego se preparan para recibir un flujo de personas que buscan asilo y refugio humanitario tanto de Ucrania como de otros países, si la administración Biden termina la medida Título 42 que este domingo cumple dos años.

“Sabemos que una vez que termine el Título 42, la cantidad de solicitantes de asilo
aumentará rápidamente”, dijo Kate Clark, directora de servicios de Inmigración de Jewish Family Services (JFS).

“Estamos listos para coordinarnos con todos los niveles de gobierno y nuestros socios para brindar los recursos y el apoyo necesarios para recibir a las personas que buscan asilo de manera segura y rápida” agregó.

La organización JFS es el rostro legal de toda una coalición de docenas de grupos de derechos humanos en el condado de San Diego y se coordina con organización civil con el apoyo estatal.

Título 42 es una medida de la era de Trump que se impuso hoy hace dos años como herramienta con la que los agentes fronterizos pueden ignorar las solicitudes de asilo y hacer que los migrantes regresen de inmediato a la frontera mexicana, con el argumento de prevenir contagios de Covid.

Norma Chávez-Peterson, directora ejecutiva de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) para los condados de San Diego e Imperial, declaró que “La administración Biden debe poner fin al Título 42 y dar la bienvenida a todas las personas que buscan asilo con humanidad y dignidad”.

Advirtió que “el creciente número de ucranianos que buscan refugio en los Estados Unidos es solo el último grupo de personas afectadas por el mal concebido Título 42. Sabemos que no serán los últimos, mientras estas políticas injustas sigan vigentes”.

Pedro Ríos, el director del proyecto fronterizo del Comité de los Amigos Americanos, dijo que “la Administración de Biden debe desmantelar el Título 42, implementado deliberadamente como una política racista y dañina bajo la presidencia de Trump”.

Ríos dijo que así el país puede “volver a respetar sus obligaciones legales bajo las leyes estadounidenses y los acuerdos internacionales para proteger a las personas más vulnerables”.