SAN DIEGO.- “Lo que no reconoce el sistema es que la gente no nomás necesita un hogar, la gente necesita apoyo emocional, moral, espiritual, afectivco y físico, no nomás es hay que ponerles una casa y bye, bye, nos vemos al rato”.

Ello lo expresó Mary Escudero, una mujer que duante dos décadas vivió en las calles de San Diego, que sigue teniendo comunicación con los llamados ‘homeless’ y que es un caso de extraordinaria recuperación personal y de conexión con ellos.

“Yo me crié, desde niña”, dijo, “con mi nana en la Isla Catalina (en Long Beach), (pero) “tuve diferencias con mi tía, pues ella y yo chocabamos, me fui de la casa y ya no regresé”.

“Luego nos vinimos para acá para San Ysidro. Y me empecé a juntar con gente que no está haciendo bien las cosas en su vida. Fui a prisión y todo eso”, continuó, “y luego cuando ya salía, vivia en las calles porque no tenía a dónde ir”, relató en entrevista con El Latino San Diego.

Mary Escudero durante la entrevista con El Latino San Diego. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego.
Caidas y recaidas

“Entonces ya pasaron los años y me metí a un programa de recuperación para mujeres que estaban saliendo de la prisión.

Era la primera casa. Entonces ahí me pude mover para arriba.

Me dieron ropa, me dieron de comer, no me cobraban renta. Fue algo muy famoso en ese año, en 1992. Entonces yo empecé a ser consejera y todo eso”, relató Mary Escudero quien tiene más de una década de absoluta sobriedad.

 Pero “a los doce años de estar en recuperación recaí, por drogas”, por estar con el mismo hombre que no dejaba las drogas”, reconoció,”entonces yo recai, me quitaron a los hijos, estuve en homeless, en 2003 recai  y del 2003 al 2010  era ya homeless”.

“En el 2010 me enfermé, me llevaron al hospital y me sentía muerta, no era por una sobredosis ni nada de eso, era porque mi cuerpo ya no tenía sangre, estaba bien anémica por todas las Drogas”, manifesto Escudero.

Una casa de campaña en la ciudad de San Diego. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego.
“No tiene campo para usted”

“Entonces cuando yo llegué al hospital”, expresó la entrevistada, “desperté como cuatro días después y el doctor me dijo: El señor allá arriba no tiene campo para usted todavía señora. Me puse a llorar,dije, pues qué voy a hacer,  no tengo a dónde ir, no sé que hacer”.

“Entonces no me dejaban ir, y yo me quería ir, estaba desesperada, quería agarrar mi droga. Y me dijo el doctor si usted se va, se va a morir. Hice llamadas con la gente que yo ya estaba conectada y me metieron en un programa. Entonces en ese programa yo me puse loca otra vez y me corrieron y hay voy a las calles otra vez, le hablé a mi probation y le dije sabe qué me voy a morir, por favor deme otra chanza”, recordó Mary.

“Y luego me metí a otro progama en Escondido y ahí me quedé por ocho meses y me metí a otro programa que era para los homeless”, agregó, “se llama All Pension Transition of Housing ahí te pagan tu renta, nomás que uno tiene que participar en los grupos de alcohólicos anónimos, terapias, tienes que asegurarte que tu cama está hecha, que la cocina está limpia, todos los días. Entonces ahí me empecé a subir”.

El nuevo edificio para personas que no cuentan con un techo para vivir “ Villa Santa Teresa de Calcuta”, localizado en la esquina de Imperial Avenue y 14th Street. Foto-Cortesía: Father Joe’s Village/Tomada por Jim Brady.
Puente de comunicación y contacto

Hoy Mary Escudero es una mujer independiente, que es una gran auxiliar del condado de San Diego como Housing Especialist (Especialista de Vivienda) para el programa Downtown IMPACT, el punto de comunicación y contacto con las personas que no cuentan con un techo en dónde vivir.

“Ahora tengo 8 años trabajando con esa organización y agarré empleado del año porque me reconocieron porque saben que yo sé lo que estoy haciendo. Esta persona tiene estas dificultades, lo vamos a poner aquí;  esta mujer con su hija la tenemos que poner acá”, subrayó con legítimo orgullo.

Una persona me comentó que los homeless nomás están esperando el cheque del gobierno para gastarlo. ¿Es eso verdad?, le preguntamos.

“La gente asume que ellos nomás quieren dinero para las drogas y nomás están esperándolo para gastarlo, están esperando
el cheque porque tienen hambre”. Foto-Archivo: Horacio Rentería/El Latino San Diego.
“Porque tienen hambre”

“Sí, pero le voy a decir por qué”, atajó, “porque no nomás están esperando para gastarlo, están esperando el cheque porque tienen hambre; porque a lo mejor se quieren tomar una cerveza y a muchos no les gusta manejar reglas, no les gustan las reglas, no les gusta la responsabilidad. Entonces la gente asume que ellos nomás quieren su dinero para las drogas; no, ya están traumados, ya para cuando les llegan los cheques, al siguiente o tercer año, ya están traumados, ya están homeless, y ya están para la fregada porque nadie les puso atención”.

“Un cliente habló a la oficina preguntando si no estaba la señora Mary y me hablaron al celular, te está hablando fulana de tal que está en la sexta y la B, Downtown, durmiendo. Fuimos y la recogimos y estaba chille y chille. Me rompió el corazón y ya y le dije te vamos a poner aquí y vas a estar bien, Se quedó, se limpió, la puse en una casa  y está muy bien la señora, muy bien, ayer la mire, la llevé a la junta y le dije cómo estás, yo chequeo. Siempre le das seguimiento, siempre, siempre, porque si no le das seguimiento son otro número y no quiero que se sientan así. No, tenemos que darles, como usted dijo, seguimiento. No nomás es agarrar la casa. Tengo comida, ropa , apoyo, son humanos”.

Entonces, en una palabra, usted piensa que ¿ahí es donde está fallando el sistema?, le preguntamos.

“Sí, porque mire, yo voy y pongo a la muchacha en la casa y ya no la miro. Yo en mi práctica hago personalmente el seguimiento, aunque tenga que ver 5 clientes al día. Es mucho trabajo porque tenemos que hacer notas para el condado, qué fue lo que hicimos, cómo se miraba el cliente. Todos los días. Y es especialmente para la gente que tiene problemas mentalmente y adicción”, dijo Mary Escudero.

“Yo no lo estoy haciendo por atención”, aclaró, “lo estoy hacienda porque la gente tiene que saber cómo es y cómo debe de ser y lo que yo hago lo hago todos los días, de lunes a viernes, hay días que trabajamos los sábados. Y muchos tienen probation, entonces yo voy y hablo con el probation, yo los puedo poner aquí; porque se asustan y no saben qué hacer”.

Dormir sobre un cartón, utilizando una bolsa como ‘almohada’ y cubierto con la bandera de Estados Unidos, una imagen que refleja
la dura realidad de la vida. Foto-Archivo: Horacio Rentería/El Latino San Diego.
Directora del programa puente

Además de su labor clave de conexión con el condado de San Diego, como Especialista de Vivienda (Housing Specialist) del programa Downtown Impact, Mary es directora del programa Puente, sobre el que señala:

“Y ahora te voy a decir que tengo un buen trabajo (en asociación) con Lorena Rudolph, estamos abriendo casas. Agarré a mis tres hijos y una hija y estoy soltera, porque mi ex todavía anda en lo mismo en las Drogas”.

“Ellos se gradúan de un programa se van a un ‘after care’ y se quedan en nuestras casas; ellos pagan por su cama, y yo conduzco las juntas ahí los miércoles y los sábados. Nuestra misión es conectar o servir de Puente con las personas que necesitan de un lugar en dónde vivir”.

“Necesitan ayuda y muchos no saben cómo pedirla”, indicó la entrevistada. Foto-Archivo: Horacio Rentería/El Latino San Diego.
¿Qué quisiera decirles?

En conclusión ¿qué quisiera decirle a los homeless y a las autoridades?, le indicamos.

“A los homeless que hay esperanza y hay muchos programas en que les podemos ayudar, pero ellos tienen que tomar el primer paso. Necesitan ayuda y muchos no saben cómo pedirla y que los homeless sepan que sí hay personas como yo que los quieren mucho, que los adoran, porque yo también vivi esa experiencia”.

“Y las autoridades, esos me da un poquito de coraje con ellos porque a veces tratan a los homeless bien feo, los miran como un pedazo de ya sabe qué; eso es lo malo. Ahora no todos los policías son malos pero hay muchos policías que no son buenos. Yo he visto como los tratan y me da una rabia; si es mi cliente yo les digo, me lo sueltas inmediatamente, está conmigo. Como se pone usted a tratarlo así, que clase de corazón tiene y nomás me hacen una cara como de quién es usted. Yo soy su defensora y lo dejan en paz. Ellos necesitan eso y luego hay otros policías que van y les dan cuidado, y les llevan agua”.

¿Y para los alcaldes de las ciudades del condado de San Diego , cuál sería el mensaje para ellos?, le insistimos.

“No me gustaría opinar sobre eso”, respondió , “ellos les tienen miedo. En vez de acercarse y pregutarle ¿cómo estás compa, cómo podemos ayudarte? Pero si vienes con un traje van a creer que eres de probation”, dejó el mensaje implícito una mujer que ha conocido los programas y ha sido capaz de aprovecharlos y salir avante.