Una agencia de matrimonios en Los Ángeles está acusada de concertar cientos de matrimonios falsos para que sus clientes obtuvieran la residencia legal permanente o green card.

Las once personas acusadas cobraban a cada cliente extranjero entre $20,000 y $30,000 por trámites que realizaban para burlar las leyes de migración.

Los involucrados en la agencia son todos de ascendencia filipina.

El fraude masivo se descubrió cuando la fiscal federal en Massachusetts, Rachel Rollings, anunció cargos por fraude matrimonial y fraude de entrega de documentos al gobierno federal.

Los cargos mencionan cientos de fraudes entre “clientes” extranjeros y ciudadanos estadunidenses.

Los cargos mencionan a Marcialito Biol “Mars” Benítez, de 48 años, como el operador de la “agencia”. El y otros diez  residentes del sur de California están acusados de conspiración para cometer fraude matrimonial por operar la “agencia” que arregló cientos de matrimonios falsos.

Algunos acusados ​​concertaron matrimonios, y presentaron documentos de matrimonio e inmigración fraudulentos para los clientes de la agencia, incluidas declaraciones de impuestos falsas.

Otros acusados ​​presuntamente actuaron como reclutadores de ciudadanos estadounidenses, que accedían a casarse con los clientes de la agencia a cambio de un pago inicial y pagos mensuales de los cónyuges de los clientes después del matrimonio.

Los mismos acusados luego realizaban montajes de matrimonios.

Después de unir a clientes extranjeros con cónyuges ciudadanos, la agencia organizaba  ceremonias de boda falsas en capillas, parques y otros lugares, con oficiantes contratados en internet.

Los empleados de la agencia tomaban fotos de sus clientes indocumentados y cónyuges ciudadanos frente a pasteles y decoraciones de la boda para su posterior envío con peticiones de inmigración, de acuerdo con la acusación. En algunos casos en que los ciudadanos estadunidenses se retractaban y no querían continuar con la farsa, la agencia hacía petición de sus clientes bajo la Ley de Violencia contra la Mujer, es decir argumentando que los ciudadanos se retractaban como forma de abuso a sus “esposas”.