SAN DIEGO.- Una franquicia de la compañía McDonald’s que opera cuatro restaurantes en el área de San Diego llegó a un acuerdo con el Departamento de Justicia resolviendo los alegatos de que la empresa habría incurrido en actos de discriminación en perjudicio de residentes no estadounidenses.

El acto discriminatorio se habría dado, de acuerdo con la demanda original, cuando administradores habrían pedido a empleados documentación para trabajar en Estados Unidos.

Y es que de acuerdo a una declaración formulada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, la compañía cuyo nombre oficial es Sutherland Management Company se negó a aceptar la documentación de una persona que demostró que contaba con permiso para laborar en el país.

“Según la ley federal, los empleadores no pueden discriminar pidiendo a los trabajadores más documentos de los necesarios, o documentos específicos para acreditar su permiso para acreditar su nacionalidad, estatus migratorio o país de origen”, precisó Kristen Clarck, lFiscal General Auxiliar para la División de Derechos Civiles Krisdel Departamento de Justicia.

Aclaró en este sentido la funcionaria federal que “los empleados tienen derecho -sean ciudadanos estadounidenses o no- a elegir qué documentos válidas y aceptables legalmente, desean presentar para probar su permiso paratrabajar”.

Y por si fuera poco, una investigación adicional realizada por el Departamento de Justiciaen contra de Sutherland Management Company  reveló que “la empresa discriminaba rutinariamente a ciudadanos no estadounidenses, principalmente residentes permanente, pidiéndoles que presentaran declaraciones espcíficas del Departamento de Documentos emitidos por seguidad para probar su pemiso para trabajar en Estados Unidos”. Debido al acuerdo, la compañía tendrá que pagar $40,000 en sanciones civiles, cubrir a los empleados un pago retroactivo por salarios perdidos al trabajador que presentó la queja originalmente, revisar las políticas de empleo y capacitar a sus trabajadores para que sean responsables de verificar el permiso de los empleados para laborar en Estados Unidos.