SAN DIEGO.- Una política conjunta que permita al Condado prepararse para recibir a la comunidad migrante que llegará tras el inminente final del Título 42 fue anunciada por la presidenta del condado de San Diego, Nora Vargas.
El plan de la Junta ha sido coordinado con el supervisor Joel Anderson, del Distrito 2, para garantizar la seguridad y el bienestar de los migrantes y solicitantes de asilo que ingresan al país.
Buscan evitar que se sumen a los ‘Homeless’
“Habrá que identificar, en un plan integral, las acciones necesarias para garantizar que los solicitantes de asilo que ingresan a los EE. UU. no se sumen a la región como parte de la población sin hogar”, advirtió la supervisora Vargas.
“Hay muchos retos que enfrentamos como comunidad”, agregó, “pero uno de ellos es el impacto que va a tener la legislación, la política pública del Título 42, es importante que nosotros tengamos estas oportunidades para identificar cuáles son los recursos necesarios en nuestras comunidades y lo que le vamos a pedir a la dirección general del condado de San Diego es que se enfoque en no solamente traer más recursos federales, sino también creemos que es muy importante crear un plan que tenga una perspectiva más general, para ver cómo podremos ayudar a nuestras comunidades e identificar líneas claras de cada responsabilidad”.
“Vamos a tener la posibilidad de identificar posibles grupos religiosos y otros grupos como asociaciones sin fines de lucro que nos puedan ayudar y evaluar el costo del plan en los siguientes 30 días”.
Oportunidad para prepararse
La reciente demora en el levantamiento propuesto del Título 42 le brinda al Condado un breve período de tiempo para prepararse para el aumento sustancial anticipado en la cantidad de solicitantes de asilo que ingresarán a los EE. UU., una vez que finalicen las restricciones actuales.
Desde el Centro de Administración del Condado, Vargas estuvo acompañada por Kate Clark, directora senior de Servicios de Inmigración. Servicio de Familia Judía de S.D.; el Padre Scott Santarosa, S.J de San Diego Organizing Project; y la doctora Linda Hill, de Salud de UCSD.

