SAN DIEGO.- Si bien la Organización Mundial de la Salud tiene un plan para la eliminación del cáncer de cuello uterino mediante vacunación y pruebas de detección, existen barreras que de acuerdo con los registros oficiales minimizan las posibilidades para que grupos de personas y comunidades enteras, como es el caso de la comunidad latina en este país, no alcancen o desconozcan los recursos que existen para prevenir, tratar y aminorar problemas de salud, el cáncer cervicouterino entre ellos.
Durante enero, Mes de Concientización sobre la Salud Cervical diversas organizaciones y agencias de salud intensifican campañas centradas en la salud cervical y la prevención del cáncer de cuello uterino con el objetivo de motivar a la población en general a tomar medidas para ayudar a eliminar este cáncer prevenible.
De acuerdo al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés “el cáncer es la principal causa de muerte entre los hispanos o latinos en los Estados Unidos”, y en el caso de las mujeres hispanas “tienen la segunda tasa más alta de muerte por cáncer de cuello uterino, después de las mujeres negras no hispanas”.
Información publicada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) destacan la existencia de diversas barreras que contribuyen a elevar estas tazas, como la barrera del idioma, la falta de licencia por enfermedad remunerada, carencia de seguro médico, disparidad educativa, sin embargo, a pesar de estos desafíos, un estudio reciente de los CDC descubrió que los hispanos tienen la misma probabilidad de recibir una prueba de detección de cáncer colorrectal y más probabilidades de recibir una mamografía o una prueba de Papanicolaou que los blancos no hispanos, por lo que especialistas en el tema trabajan por motivar a que la población aprenda sobre salud cervical y haga uso de los servicios de salud preventivos, incluidos los exámenes de detección del cáncer.
Trabajadores de salud comunitarios enfatizan la difusión de las dos herramientas para la prevención del cáncer cérvico: la vacunación contra el VPH (Virus del Papiloma Humano) y las pruebas de detección periódicas.
“La vacuna contra el VPH existe desde 2006. Durante ese tiempo, las tasas de incidencia de cáncer de cuello uterino han disminuido significativamente entre las mujeres vacunadas”, precisan.
Mientras que, las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino como el Papanicolaou y pruebas de VPH, tienen como objetivo detectar cambios celulares, para que puedan tratarse antes de que se conviertan en cáncer.
Una forma de conocer más sobre las posibilidades de cuidados y prevención de este cáncer es mediante AMIGAS, / Ayudando a las Mujeres con Información, Guía y Amor para su Salud) un programa educativo bilingüe de alcance comunitario que tiene el objetivo de ayudar a las trabajadoras comunitarias de la salud u otras educadoras no profesionales de la salud a aumentar la realización de pruebas de detección del cáncer de cuello uterino entre las mujeres latinas que nunca o muy pocas veces se han hecho las pruebas de detección. Sus recursos y servicios pueden consultarse en cdc.gov/spanish/cancer/cervical/amigas/index.htm.

