El Trolley, transporte indispensable para muchos en el Área Sur de la Bahía, enfrentó graves perturbaciones que buscaron ser aminoradas con la activación de autobuses que se vieron abarrotados. Foto: Jeanette Sánchez/El Latino San Diego

CHULA VISTA.- Una colisión vehicular en Oxford Street al lado del Centro de Tránsito de Palomar Street no solo resultó en heridos, sino que también tuvo un efecto dominó en el pulso de la ciudad: los servicios del Trolley del Sistema de Transporte Metropolitano (MTS) y la electricidad de cientos de hogares y comercios se ve vieron interrumpidos desde las primeras horas de este martes.

Al menos una persona resultó herida en el impacto. Sin embargo, las consecuencias del accidente se extendieron mucho más allá del área.

Usuarios en redes sociales compartieron esta imagen del área donde ocurrió el choque. Foto: Facebook

Se calcula que al menos 2 mil 500 hogares y comercios quedaron en la oscuridad cuando se produjo un corte de energía en Nestor, San Ysidro y Otay Mesa.

San Diego Gas & Electric entró en acción y predijo una hora de restauración alrededor de las 10 a.m., sin embargo, las fallas continúan.

El sector del transporte también sintió las consecuencias. El Trolley, transporte indispensable para muchos en el Área Sur de la Bahía, enfrentó graves perturbaciones que buscaron ser aminoradas con la activación de autobuses que se vieron abarrotados y que buscaban salir de la zona impactada en medio de semáforos que veían interrumpido su funcionamiento provocando además molestia entre los automovilistas que, desesperados, cruzaban en luz roja intentado llegar a sus destinos.

Foto: Jeanette Sánchez/El Latino San Diego.

Los servicios de transporte cerraron la brecha entre San Ysidro y H Street, un desvío importante para mantener la ciudad en movimiento. Pero la prometida reanudación del servicio poco después de las 6:20 a.m., llegó con una advertencia: los pasajeros tuvieron que prepararse para viajes más lentos y retrasados ​​mientras el sistema lucha por recuperar su ritmo.

La desinformación y las quejas no faltaron en redes sociales, donde en grupos y perfiles personales la comunidad manifestó su molestia y expuso las afectaciones que este percance tuvo en su día, desde llegadas tarde hasta pérdidas por miles de dólares al no poder abrir sus comercios.

Debido a que el lunes fue día feriado la cantidad de usuarios que retornaban de la vecina ciudad de Tijuana era mayor, hecho que engrosó las cifras de afectados por este evento.