Esta intervención podría ser una forma eficaz de prevenir el desarrollo de problemas de salud mental posparto. Foto: Archivo INS

Una intervención para la ansiedad proporcionada a mujeres embarazadas redujo significativamente la probabilidad de que las mujeres desarrollaran ansiedad, depresión o ambas de moderada a grave, seis semanas después del nacimiento, según los resultados de un gran ensayo clínico de los Institutos Nacionales de Salud.

De acuerdo a un comunicado, los resultados sugieren que esta intervención podría ser una forma eficaz de prevenir el desarrollo de problemas de salud mental posparto en mujeres que viven en entornos de bajos recursos.

“En entornos de bajos recursos, puede resultar difícil para las mujeres acceder a la atención de salud mental debido a la escasez mundial de especialistas capacitados en salud mental”, dijo Joshua A. Gordon, MD, Ph.D., director del Instituto Nacional de Salud Mental.

Los investigadores encontraron que el 9% de las mujeres en el grupo de intervención desarrollaron ansiedad de moderada a severa en comparación con el 27% de las mujeres en el grupo de atención de rutina.

Además, el 12% de las mujeres en el grupo de intervención desarrollaron depresión en comparación con el 41% de las mujeres en el grupo de atención de rutina.

“La depresión posparto no sólo daña a las madres, sino que también se asocia con un crecimiento físico más deficiente y un retraso en el desarrollo cognitivo de sus hijos”, dijo el Dr. Surkan. “El vínculo entre la salud materna e infantil resalta la importancia crítica de desarrollar formas efectivas de abordar la ansiedad y la depresión posparto”.

Una vez identificada una intervención que funcione, el siguiente paso es descubrir las mejores maneras de brindar un tratamiento eficaz a las personas que lo necesitan, cerrando la brecha entre la ciencia y la práctica”, afirmó el Dr. Surkan.