CHULA VISTA.- La ausente mención de temas como las artes y la cultura, la preocupación de la comunidad por el inminente cierre de la unidad de partos del Scripps Mercy Hospital, así como el negativo impacto en la comunidad por la adopción del Proyecto de Ley SB10 del Senado de California y las negociaciones laborales de Republic Services fueron algunos de los temas sobre los cuales expresó su sentir la demócrata Christine Brady, quien contendió para representar al Distrito 4 en las pasadas elecciones primarias, luego de asistir a la reunión del Concejo Municipal de Chula Vista.
“De los candidatos primarios que buscaron votos el pasado 5 de marzo para los Distritos 3 o 4 yo fui la única presente en esa reunión. Estaba lleno, con residentes y empleados preocupados por el inminente cierre de la unidad de partos del Scripps Mercy Hospital, el negativo impacto en la comunidad de la adopción del Proyecto de Ley SB10 del Senado de California y las negociaciones laborales de Republic Services”.

La ingeniera, residente de Chula Vista desde hace 25 años, manifestó que “los médicos y enfermeras de Scripps hablaron solicitando que la ciudad los ayude a solicitar al estado que exija un informe de impacto en la comunidad antes del cierre. La unidad de parto de Scripps es el único servicio que brinda atención prenatal y posnatal a madres y bebés prematuros de bajos ingresos o sin seguro en South Bay”.
Por otra parte, señaló que “el Proyecto de Ley SB10 del Senado de California permite que una propiedad unifamiliar R1 se construya con diez unidades residenciales adicionales sin proporcionar estacionamiento en el lugar. Se considera que el 97% de las propiedades en Chula Vista están cerca de corredores ricos en tránsito y estarían sujetas a la flexibilización de las restricciones de zonificación o requisitos del código si la ciudad decidiera adoptar la SB10. La adopción de la SB10 sería irreversible y prohibiría a la ciudad recuperar el control de la zonificación residencial. Los residentes fueron unánimes en su repugnancia y apelaron al rechazo de la SB10, no deseando que sus calles se convirtieran en estacionamientos, ni que el valor de sus viviendas y su calidad de vida disminuyeran. La irreversibilidad de la SB10 también la hacía inaceptable”.
Respecto al tema de los conductores de camiones de basura de Republic Services, afirmó que “la empresa contratada para retirar residuos por la Ciudad de Chula Vista, solicitó la participación de la Ciudad en sus negociaciones laborales. Afirman que su huelga durante el COVID no tuvo éxito y que siguen trabajando en camiones sin aire acondicionado, ganando entre siete y ocho dólares menos por hora que los conductores de otros servicios de basura.
Brady indicó también que en esa reunión se presentó el presupuesto trimestral del fondo general (alrededor de $262 millones).
“La Ciudad tuvo 3,2 millones de dólares adicionales de ingresos. Sin embargo, afirmaron que este dinero se utilizó para cubrir el pago de horas extras adicionales a la policía y los daños causados por la tormenta del 22 de enero y algunos aumentos salariales. Parques y Recreación tuvo $933,000 adicionales en ingresos debido a la expansión de los programas. Como siempre no se dedicó nada a las Artes y la Cultura”, recalcó con preocupación al ser, éste último, uno de los temas que Brady ha puesto sobre la mesa desde hace más de tres décadas durante las cuales ha impulsado la creación de escuelas, programas artísticos e instituciones de servicios.

