IMPERIAL BEACH.- Un equipo de investigadoras liderado por la Dra. Kim Prather y la Dra. Paula Granados ha estado llevando a cabo el estudio más grande y exhaustivo realizado hasta la fecha en el Valle del Río Tijuana.
Su objetivo es determinar los componentes exactos presentes en el aire, agua y suelo, en un esfuerzo por demostrar que los olores detectados en la zona no son meras molestias, sino gases tóxicos que han estado afectando la salud de las comunidades cercanas durante los últimos años, así lo hizo público la alcaldesa de Imperial Beach mediante una publicación en sus redes sociales.
Aguirre hace un pedido a la comunidad para reconocer el trabajo de estas científicas que han estado trabajando incansablemente, “en ocasiones sin detenerse siquiera para comer, con el fin de recolectar datos que respalden lo que muchos residentes han denunciado desde hace tiempo: que la contaminación del río y del aire está directamente relacionada con el incremento de enfermedades en la región”.
En los últimos días, las doctoras Prather y Granados han enfrentado críticas y ataques a su integridad científica y personal por intentar compartir sus hallazgos, precisa la publicación.
Sin embargo, las investigadoras se mantienen firmes en su compromiso con la comunidad, convencidas de que su trabajo ofrecerá pruebas contundentes que ayuden a mitigar el sufrimiento de los residentes.
La alcaldesa de Imperial Beach, Paloma Aguirre, expresó su apoyo a las investigadoras y a sus esfuerzos. “Las doctoras Prather y Granados están realizando una labor fundamental para nuestra comunidad. Durante años hemos sufrido por la contaminación del Valle del Río Tijuana, y las autoridades nos han dicho que mientras no entremos al océano, no nos enfermaremos. Pero la realidad es muy diferente, y necesitamos que el trabajo de estas científicas arroje luz sobre lo que realmente estamos respirando y viviendo”, señaló Aguirre.
Además, la alcaldesa subrayó la importancia de contar con pruebas empíricas que demuestren la relación entre la contaminación del río y los problemas de salud de los residentes. “No deberíamos tener que probar lo que experimentamos diariamente, pero este estudio será crucial para exigir soluciones”, agregó.
La comunidad ha mostrado su apoyo a las investigadoras a través de las redes sociales, agradeciéndoles su dedicación y esfuerzo para sacar a la luz la verdad.

