Alcancías hechas de yeso con las figuras de los presidentes de Estados Unidos y México son comercializadas en las inmediaciones de la Garita Internacional de San Ysidro. Fotos: Jeanette Sánchez/El Latino San Diego

SAN DIEGO.- Recién juramentado como el presidente 47 de Estados Unidos, Donald Trump anunció cambios que impactarían de inmediato en la vida de miles de migrantes, así como la dinámica de la frontera sur. 

Trump adelantó que declararía una emergencia nacional en su frontera con México y reinstauraría el programa “Quédate en México”. Además, aseguró que quienes crucen sin documentos enfrentarán deportaciones rápidas.  

“Todo aquel que entre irregularmente será procesado y deportado sin demora”, afirmó Trump horas antes de firmar las primeras órdenes ejecutivas de su administración.  

También confirmó el fin de la aplicación CBP One, que hasta ahora permitía a los migrantes programar citas para solicitar asilo en ocho puntos de entrada de la frontera sur. Según un mensaje emitido por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza esta misma tarde, todas las citas agendadas fueron canceladas, dejando en incertidumbre a miles de personas migrantes del lado mexicano.  

Desde México, la presidente Claudia Sheinbaum reaccionó a través de un comunicado oficial, en el que informó su rechazo al regreso del programa “Quédate en México”. 

Según Sheinbaum, esta política “generó una crisis humanitaria en las ciudades fronterizas mexicanas” y advirtió que su restauración puede empeorar las condiciones para los migrantes que buscan refugio.  

DOS VISIONES, UNA CRISIS

Trump argumenta que el regreso de “Quédate en México” es necesario para controlar la migración, obligando a los solicitantes de asilo a permanecer en territorio mexicano mientras esperan que sus casos sean procesados en Estados Unidos. 

A esto se suma el endurecimiento de otras políticas que buscan limitar el ingreso al país de personas sin documentos.  

Por otro lado, Sheinbaum destacó que México no puede subordinarse a las decisiones de otro país y que las personas de origen mexicano serán bienvenidas, pero las de otras procedencias deberán ser llevadas desde Estados Unidos directo a sus países de origen. 

En tanto, presentó “México te abraza” un plan enfocado en apoyar a los migrantes mexicanos que enfrenten repatriaciones, el cual ofrece ayuda económica, acceso a servicios de salud, vivienda y la agilización de trámites de identidad, además del fortalecimiento de los consulados mexicanos en territorio estadounidense.  

“Estamos listos para recibir y apoyar a nuestros connacionales”, señaló Sheinbaum, mientras destacaba la importancia de mantener la dignidad y los derechos humanos en el centro de las políticas migratorias.  

IMPACTO INMEDIATO

Mientras en ambos países las decisiones presidenciales se toman a miles de kilómetros, fronteras como la de San Diego-Tijuana reciben el vertiginoso impacto de cada acción contra quienes buscan un futuro mejor. 

En medio de estas tensiones, miles de familias migrantes quedan atrapadas en un limbo, esperando que las decisiones políticas encuentren un equilibrio entre el control y el sentido humano.