NATIONAL CITY.- La reciente inconformidad expresada en la ciudad de National City, a través de una manifestación pública de un grupo de residente, parece poner de manifiesto la distancia en la comunicación entre las diferentes administraciones de gobierno y la comunidad a la que deben servir.
¨La Ciudad no está escuchando¨, declararía a El Latino Luisa McCarthy, directora ejecutiva de la Vista Memorial Park & Mortuary, cementerio que tiene su acceso en la histórica Orange Street.
¨De qué se queja todavía la Sra. McCarthy, ya que este proyecto fue anulado a partir del 10 de diciembre de 2024¨, respondió el alcalde de National City, Ron Morrison, a cuestionario formulado por el Latino de San Diego.
La respuesta del alcalde está relacionada con el proyecto de construcción de una zona comercial, que de acuerdo con McCarthy es un área residencial y que de llevarse a cabo, consideró, impactaría a los residentes y estrangularía la zona por el congestionamiento que provocaría el tráfico vehicular, que involucraría a 5 vialidades.
No obstante, el señalamiento frontal que Micaela Polanco hizo en reunión de cabildo del viernes 18 de abril al alcalde Ron Morrison en el sentidoque ya es hora de que se retire del cargo obliga a la pregunta de qué ocurre en el gobierno de National City y cuál ha sido su origen.

Historia y actualidad se entrecruzan
Pero para poder entender lo que está ocurriendo en esta ciudad debiera recordarse que esta comunidad tuvo su origen en lo que fue el antiguo Rancho de la Nación el cual fue comprado y fundado en 1868 por Frank Kimball, e incorporado en 1887 como National City. Kimball fue un exitoso empresario y horticultor nacido en Hopkinton, New Hampshire, quien arribó a esta comunidad para establecer su hogar, traer el ferrocarril y fundar la primera biblioteca pública.
A diferencia de Chula Vista en la que ha prevalecido una mayor planeación en su crecimiento, National City, con una población de 56,173 habitantes, de acuerdo con datos de 2020 de la Oficina del Censo de Estados Unidos, ha crecido en forma anárquica.
Todo lo mandaron al oeste¨
Y aquí recordaríamos la declaración que hizo en 2022 a El Latino San Diego Luis Natividad, cundo buscaba la alcaldía de esa ciudad: “Todo lo mandaron al oeste”, fueron palabras que expresó el ex regidor por décadas del gobierno de National City, donde ha residido por más de cinco décadas.
El experimentado político, de gran arraigo en la comunidad, destacó hace más de una década en entrevista con El Latino San Diego que tradicionalmente las familias, en su mayoría Latinas, que viven al oeste (que se junta con la autopista 5) han sido relegadas del desarrollo que si gozan las que viven en otras zonas de la ciudad.
Ahí se encuentran, en su mayoría, las comunidades de bajos ingresos y todavía no se ha concretado un plan para mejorarla, aunque, una y otra vez, los gobiernos en turno lo han mencionado, no es sino en las últimas dos décadas y media que se ha establecido cierto orden en el crecimiento urbano.

Altas tasas de violencia
Asimismo, de acuerdo a datos periodísticos, “a finales de los 80 y principios de los 90, National City tenía una de las tasas de homicidios más altas del sur de California, de hecho, la caracterizaban como “la segunda más alta en California”, lo que de acuerdo con las autoridades policiacas de esa ciudad, se ha reducido con el paso de los años.

¿Concentración del poder político?
Por ello llama especialmente la atención esta manifestación social.
La historia del gobierno de la segunda ciudad más antigua del condado de San Diego, comienza, sin embargo, con el primer alcade, Lynn Boyd (1887-1901), iniciando con ello administraciones que parecieron, por un lado, perpetuarse en el poder o, por el contrario, que remaron entre la indiferencia o la inestabilidad.
Así, los escasos registros disponibles permiten ver, por ejemplo, que Samuel S. Johnston, estuvo en el cargo de 1901 a 1911 (una década), mientras que Maurice Carrigan (1952-1953) renunció al cargo en su primer año de mandato, cediendo el poder a Thelma N. Hollingsworth, la primera mujer en ocupar la alcaldía en la historia del condado de San Diego y quien tuvo que entrar por un año como ´emergente´.
Fue la propia señora Holligsworth quien lo cedió a Frank Sorn (1954), otro gobierno breve.

En 4 décadas, gobernaron dos alcaldes
Pero la historia de la concentración del poder gubernamental en National City se evidenció con el arribo a la alcaldía de Kile Morgan, un hombre nacido en Tennessee, quien ocupó el cargo por 26 años de 1966 a 1986.
Luego haría lo propio George Waters, alcalde de 1986 a 2002 (16 años). ¡42 años de gobierno en sólo dos alcaldes!.

Y en los últimos 23 años, 3 jefes
del gobierno municipal de NC
Otra vez un gobierno que solo estuvo 4 años, (2002-2006) el del primer alcalde latino, Nick Inzunza.
En medio de cuestionamientos que lo relacionaban con el alquiler de numerosas unidades de renta, además de que habría proporcionado información imprecisa sobre su residencia. Inzunza, uno de los herederos de la popular dinastía política liderada su padre Ralph Inzunza Senior, declinó buscar la reelección y aunque al final de su gobierno ofreció apoyar a los inmigrantes indocumentados con la promesa de hacer de National City, “una ciudad santuario”, significando que limitaría la cooperación con la persecución del gobierno federal a los inmigrantes indocumentados, en la práctica, con escasas semanas para las elecciones, fue una promesa que no se concretó.

Pasos repetidos
Y la historia del poder concentrado y ampliado , aunque es absolutamente legal en un sistema político que permite la reelección, parece repetirse con el arribo de Ron Morrison, quien asumió el gobierno el 7 de noviembre de 2006, logrando su reelección hasta el 2018, cediendo el poder gubernamental a la primera latina en llegar a esa silla, Alejandra Sotelo Solís y quien solo estuvo en el cargo 4 años tras perder la reelección con el propio Morrison, quien regresó tras un receso de 4 años para asumir de nuevo la alcaldía a finales de 2022 y quien en conjunto, sin embargo, ya suma década y media como alcalde.
Hoy National City, una ciudad dependiente la mayor parte de su economía en la venta de vehículos en la Milla de Carros (Miles of Cars) y del arribo de grandes cadenas comerciales como Walmart, Food Four Less, El Super, Northgate, Vallarta, etcétera, sigue siendo una ciudad muy conservadora que tendría que reforzar su planeación y atender los rezagos en el crecimiento urban si quiere entrar de lleno, y con éxito, a la modernidad que exige el siglo XX1.
Ellatinoonline.com
Población: 56,173 habitantes
Conformación étnica
Hispanos o latinos: 65.8%
Dos o más razas: 21.7%
Asiáticos: 17.4%
Blancos, no hispanos o latinos: 9.5%
Negros o afroamericanos: 5.5%
Nativos hawainos
Nativos americanos y nativos de Alaska: 0.4%
Fuente: Oficina del Censo 2020.

