Durante esta época del año se incrementan los intentos de ingreso de flores y materiales vegetales a través de los puertos fronterizos. Fotos: CBP by Jerry Glaser

SAN DIEGO.- En esta temporada previa al Día de la Madre, cuando los lazos familiares florecen y se buscan gestos que expresen cariño, autoridades de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) recordaron a los viajeros que no todas las flores pueden cruzar la frontera desde México, debido a riesgos para la agricultura nacional.

El mensaje se presenta con una analogía sencilla: así como muchas madres disfrutan de cuidar su jardín sin arrancar sus flores, porque saben que crecen mejor donde pertenecen, algunas especies deben permanecer en su lugar de origen para proteger el ecosistema estadounidense.

Durante esta época del año se incrementan los intentos de ingreso de flores y materiales vegetales a través de los puertos fronterizos.

Por esta razón, especialistas agrícolas de CBP refuerzan sus inspecciones para evitar la introducción de plagas o enfermedades que podrían causar daños considerables a los cultivos.

Este proceso incluye sacudir los ramos para detectar insectos, emplear lupas para buscar signos de infestación y, cuando se identifican riesgos, enviar las muestras al Departamento de Agricultura de EE. UU. para su análisis.

U.S. Customs and Border Protection agriculture specialists inspect imported cut flowers at the Port of Miami, Florida, February 5, 2021. More than 90% of U.S. imported cut flowers arrive at the Port of Miami. CBP Photo by Jerry Glaser

Flores como las rosas y los claveles pueden ser admitidas tras pasar la inspección. Sin embargo, otras como el crisantemo están restringidas debido a su potencial para portar hongos dañinos, como la roya blanca del crisantemo, que amenaza a los productores florales nacionales.

Asimismo, está prohibida la entrada de tierra y ciertas plantas como la Murraya (jazmín naranja), que puede albergar al psílido asiático de los cítricos, plaga de alto riesgo para los cultivos frutales.

Aunque las flores representan un gesto significativo en estas fechas, se recordó que la protección del medio ambiente es una responsabilidad compartida.

Declarar todos los productos agrícolas al ingresar al país es una medida esencial para evitar sanciones y, sobre todo, para preservar la salud de los campos y jardines de este lado de la frontera.

Tal como ocurre con las flores que crecen firmes en el jardín de casa, algunas especies deben permanecer en su entorno natural para seguir floreciendo. Cuidarlas también es una forma de honrar la vida, la tierra y los afectos que, como el amor materno, no conocen fronteras.