La alcaldesa de Imperial Beach, Paloma Aguirre, alzó la voz este miércoles junto a médicos, educadores y padres de familia del sur del condado para exigir medidas inmediatas que atiendan la crisis de salud pública derivada de la contaminación por aguas residuales en la región.
La funcionaria llamó al liderazgo del Condado de San Diego a asignar más recursos en su próximo presupuesto para eliminar los focos tóxicos de gas, proteger a los menores en escuelas y guarderías, y lanzar un estudio integral sobre los impactos sanitarios de la contaminación.
“Esto no es solo aguas negras. Es enfermedad, interrupción escolar, daño económico. Y lo están tratando con indiferencia”, sentenció Aguirre durante una conferencia de prensa. “Si esto estuviera ocurriendo en La Jolla, nadie dudaría en hacer lo necesario para limpiar el desastre, pero a nosotros nos siguen dando migajas”.
La preocupación de Aguirre se centra en la ínfima proporción del presupuesto propuesto por el Condado destinada a nuevas acciones relacionadas con el problema: apenas un 0.02%.
“Es inaceptable que el sur del condado siga siendo marginado por el gobierno del Condado de San Diego”, declaró. “Nuestras familias valen más que una fracción de un por ciento”.
Entre las acciones que la alcaldesa urgió a incluir en el presupuesto destacan:
- Eliminar el foco tóxico de aguas residuales bajo el puente de Saturn Blvd, cuya estructura deficiente atrapa el flujo del río contaminado y magnifica los olores nocivos.
- Mejorar la calidad del aire en escuelas y guarderías, mediante la instalación de sistemas de filtración y ventilación avanzados.
- Iniciar un estudio de salud pública, con enfoque especial en la niñez, que permita guiar intervenciones médicas y acceder a mayores recursos estatales y federales.
- Nombrar un Jefe de Crisis de Aguas Residuales del Condado, encargado de coordinar acciones intergubernamentales y eliminar la burocracia que ha frenado soluciones.
- Autorizar un informe de impacto económico, que cuantifique las pérdidas de hogares y negocios afectados y sirva como palanca para una respuesta más contundente.
Aguirre advirtió que la situación ya ha sobrepasado los límites del descontento y exige un compromiso firme.
“Estamos pidiendo acción real. No promesas, no estudios sin consecuencias. Queremos resultados, porque nuestras comunidades han sufrido demasiado y durante demasiado tiempo”.

La crisis por aguas residuales, provocada principalmente por descargas transfronterizas provenientes de Tijuana, ha afectado durante años la salud pública y la economía de ciudades como Imperial Beach y San Ysidro.
La presión sobre el gobierno local continúa aumentando mientras se acerca la aprobación del nuevo presupuesto del Condado.

