La presencia de estas garrapatas es común en áreas de vegetación densa y zonas rurales. Foto: Archivo

SAN DIEGO.- Con al menos 47 casos de Lyme, reportados entre 2020 y 2024 en el Condado de San Diego, esta enfermedad transmitida por garrapatas sigue representando un riesgo significativo para los residentes locales, especialmente aquellos que viajan a regiones del noreste y medio oeste del país, donde la incidencia de la enfermedad es considerablemente más alta.

La enfermedad de Lyme, causada por la bacteria Borrelia burgdorferi y transmitida principalmente por la picadura de la garrapata negra occidental (Ixodes pacificus), se ha identificado como una preocupación creciente en San Diego, dado que la exposición a las garrapatas portadoras de la bacteria puede ocurrir no solo en las áreas endémicas del país, sino también dentro de la misma región. 

La información fue dada a conocer en el Informe mensual sobre enfermedades transmisibles de la División de Servicios de Epidemiología e Inmunización, que presenta las tendencias recientes en enfermedades transmisibles en el condado de San Diego, donde se precisa que, aunque históricamente se han asociado con zonas más al norte, las garrapatas presentes en California están contribuyendo a la propagación de la enfermedad en la región.

De los 47 casos reportados en San Diego en los últimos cinco años, una porción significativa de los pacientes había viajado a áreas con mayor prevalencia de Lyme, como el noreste y medio oeste de los Estados Unidos. 

Aproximadamente la mitad de los casos identificados en el condado están vinculados a viajes fuera de California, lo que pone de manifiesto cómo el riesgo no solo se limita a la región local, sino que también afecta a quienes visitan zonas con alta incidencia.

Además, la mayoría de las exposiciones en el condado se han relacionado con la picadura de la Ixodes pacificus, la especie de garrapata responsable de la transmisión de la enfermedad en la costa oeste. 

Este hallazgo subraya la necesidad de estar alerta a los riesgos locales, ya que la presencia de estas garrapatas es común en áreas de vegetación densa y zonas rurales, en especial en parques y áreas naturales que atraen a excursionistas y amantes de actividades al aire libre.

La enfermedad de Lyme es conocida por presentar una variedad de síntomas, desde erupciones cutáneas (como el característico eritema migrante) hasta complicaciones graves como parálisis facial, artritis y problemas neurológicos. 

En San Diego, un 18% de los pacientes diagnosticados con Lyme han presentado eritema migrante, mientras que un 26% experimentó neuropatías craneales, y el 43% tuvo inflamación articular. De estos, varios requirieron atención médica urgente, y algunos fueron hospitalizados debido a la severidad de los síntomas.

La prevención sigue siendo la mejor herramienta para evitar la propagación de la enfermedad en el condado. Las autoridades locales instan a la comunidad a tomar precauciones al realizar actividades al aire libre, especialmente en áreas donde las garrapatas pueden estar presentes. 

El uso de repelentes, ropa de manga larga, y la realización de chequeos exhaustivos después de pasar tiempo en zonas de vegetación son medidas clave recomendadas por los expertos.

El Departamento de Control de Vectores del Condado de San Diego realiza pruebas periódicas a las garrapatas encontradas en la región para detectar la bacteria Borrelia burgdorferi, aunque los resultados positivos siguen siendo relativamente raros.