IMPERIAL BEACH.– La crisis ambiental provocada por el flujo constante de aguas negras del Río Tijuana sigue afectando de manera directa a miles de residentes del sur del condado de San Diego, en su mayoría personas latinas, quienes han reportado un fuerte deterioro en su salud física, mental y calidad de vida. Así lo revelan dos estudios oficiales dados a conocer por el Condado de San Diego y la Universidad Estatal de San Diego (SDSU).
Según los resultados del estudio Assessment of Chemical Exposures (ACE) realizado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y difundido por el condado este martes 8 de julio, el 49% de las 2,099 personas encuestadas se identificó como hispana o latina. En conjunto, los datos muestran una comunidad afectada en su día a día por el hedor persistente, la mala calidad del aire y el temor al agua contaminada.
Un 64% de los encuestados reportó síntomas físicos como dolor de cabeza, tos o congestión durante el último mes, mientras que un 65% señaló haber sufrido consecuencias en su salud mental. Ansiedad, insomnio y depresión se han vuelto parte de la vida cotidiana para muchas familias del sur del condado.
Los efectos han trastocado no solo la salud, sino las dinámicas comunitarias: más del 80% dijo haber cambiado sus rutinas para evitar la exposición; un 34% de trabajadores reportó ausencias laborales por problemas relacionados con la contaminación, y más del 60% de los padres dijo que sus hijos han faltado a la escuela por síntomas que atribuyen directamente al problema ambiental.
Además, el 67% de los encuestados considera que la zona ya no es segura para vivir, trabajar o visitar, y un 70% ha dejado de consumir agua del grifo, recurriendo exclusivamente a agua embotellada. Las principales necesidades no cubiertas señaladas por los participantes incluyen acceso a agua limpia (48%), atención médica (25%) y atención de salud mental (20%).
Estos datos fueron confirmados por un estudio anterior, CASPER, también coordinado por las autoridades de salud pública, y están disponibles en el portal oficial del condado: sandiegocounty.gov/southregionhealth.
GAS TÓXICO EN EL AIRE
En paralelo, la Universidad Estatal de San Diego publicó el 4 de junio los hallazgos de su propia investigación ambiental liderada por la Dra. Paula Stigler Granados, profesora asociada de Salud Ambiental en la Escuela de Salud Pública de SDSU.

La investigación ha documentado concentraciones alarmantes de sulfuro de hidrógeno (H₂S), un gas tóxico producido por la descomposición de materia orgánica, que se ha estado liberando al ambiente desde el cauce del Río Tijuana.
Durante el otoño pasado, el equipo de SDSU registró picos de hasta 4,000 partes por billón (ppb) de este gas cerca de comunidades residenciales, muy por encima del límite recomendado por la Junta de Recursos del Aire de California, que es de solo 30 ppb.
Aunque hubo una disminución temporal en los niveles tras una intervención binacional en septiembre, los monitores del Distrito de Control de la Contaminación del Aire del Condado de San Diego siguen detectando picos frecuentes, especialmente durante las noches.
“Encontramos una correlación estadísticamente significativa entre las personas que reportaron oler malos olores al menos cuatro veces por semana y un aumento en enfermedades respiratorias, gastrointestinales y trastornos del sueño”, explicó Stigler Granados, quien fue nombrada asesora científica del Distrito de Control del Aire el pasado 1 de marzo.
ESTUDIO COMUNITARIO ABIERTO
Con el objetivo de seguir documentando los efectos de la contaminación, SDSU mantiene abierto el estudio Agua Saludable, Aire Saludable, a cargo de la misma doctora Stigler.
Esta encuesta está dirigida a personas que viven cerca del Estuario y el Río Tijuana y recopila información sobre percepciones de salud, calidad del aire y acceso a agua limpia. La participación es confidencial y completamente voluntaria.
Los interesados pueden acceder a la encuesta a través del sitio tjriver.sdsu.edu o escribir al correo electrónico: healthywaterhealthyair@gmail.com.
LÍMITES A LAS SOLUCIONES ACTUALES
A pesar de la reciente reactivación de la planta de tratamiento de aguas residuales de Tijuana el pasado mes de abril, que ahora puede procesar hasta 18 millones de galones diarios, autoridades locales han advertido que su capacidad aún es insuficiente para manejar el volumen real de descargas.
Por ello, la Comisión Internacional de Límites y Aguas (IBWC) y la Agencia de Protección Ambiental (EPA) anunciaron que acelerarán la ampliación de la planta internacional en San Diego de 25 a 35 millones de galones por día.
Stigler Granados insistió en que no basta con soluciones técnicas inmediatas: “Esto no se arregla una sola vez. Las comunidades necesitan apoyo continuo para comprender, monitorear y reducir los riesgos a largo plazo”.
Una parte crucial de esa labor será financiada por la Fundación Prebys, que en agosto de 2024 destinó $872,000 para apoyar proyectos enfocados en soluciones científicas a la crisis. Cerca de la mitad de esa suma se asignó a los estudios que coordina SDSU.
En medio de una emergencia prolongada, muchas familias latinas siguen esperando algo más que promesas: esperan agua limpia, aire respirable y la posibilidad de recuperar una vida sin miedo.
¿Cómo participar?
- Encuesta en línea mensual sobre salud: tjriver.sdsu.edu
- Estudio “Agua Saludable, Aire Saludable”: escribir a healthywaterhealthyair@gmail.com
¿Necesita apoyo emocional?
Llame a la Línea de Crisis del Condado de San Diego: 1-888-724-7240 o al 988.

