Millones de residentes podrían verse afectados por cambios en Medi-Cal, el programa estatal de Medicaid que cubre a casi 15 millones de personas, tras la aprobación de una nueva ley federal y ajustes presupuestarios estatales.
Durante un foro virtual con medios comunitarios, autoridades del Departamento de Servicios de Salud de California (DHCS) advirtieron que las nuevas disposiciones representan “retos sin precedentes” para las familias de bajos ingresos. El director estatal de Medicaid, Tyler Sadwith, dijo que la legislación federal conocida como H.R. 1 o One Big Beautiful Bill impone exigencias que “pueden parecer pequeñas en papel, pero tendrán consecuencias enormes en la vida de la gente”.
Entre las medidas más relevantes, a partir de 2027 adultos de 19 a 64 años deberán trabajar, estudiar, capacitarse o hacer voluntariado al menos 80 horas al mes para mantener la cobertura. Además, tendrán que renovar su seguro dos veces al año, en lugar de una, y en 2028 se introducirán copagos en algunos servicios. “Se trata de reglas que duplican la carga de trámites y abren la puerta a que miles de personas pierdan cobertura simplemente por papeleo o por no recibir un aviso a tiempo”, señaló Sadwith, al recordar que hasta 3.4 millones de beneficiarios están en riesgo.
A nivel estatal, la subdirectora de Beneficios y Elegibilidad, Yingjia Huang, explicó que desde enero de 2026 se suspenderán nuevas inscripciones de adultos indocumentados, aunque quienes ya cuenten con Medi-Cal podrán conservarlo si cumplen con las renovaciones. En julio de ese año, se eliminarán los servicios dentales regulares para adultos sin estatus migratorio reconocido y, en 2027, se impondrá una cuota mensual de 30 dólares a indocumentados de entre 19 y 59 años. También regresará la revisión de bienes para mayores de 65 años y personas con discapacidad.
Huang insistió en que niños y personas embarazadas seguirán con acceso a cobertura total. “Queremos dejar claro: Medi-Cal no se va, y las familias deben seguir usando sus beneficios. El mayor riesgo es que la gente deje de atenderse por miedo o confusión”, dijo.
Ante preocupaciones de comunidades inmigrantes, Sadwith recalcó que, tras un fallo judicial, el Departamento de Seguridad Nacional no puede usar datos de Medicaid para procesos migratorios. “Cualquier uso indebido sería una grave violación de confianza”, afirmó, y llamó a no suspender el seguro por temor: “Cancelar Medi-Cal no borra la información ya compartida a nivel federal”.
Ambos funcionarios destacaron que trabajarán de la mano con condados, organizaciones y medios comunitarios. “Nuestros socios en medios étnicos son la voz de confianza que puede evitar que millones de familias caigan en la desinformación”, dijo Sadwith. Huang añadió: “Responder al sobre amarillo de renovación puede ser la diferencia entre mantener o perder acceso a medicamentos, consultas y atención médica vital”.

