El Alzheimer y la demencia avanzan con fuerza en la comunidad latina de Estados Unidos y San Diego no es la excepción. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), actualmente 6.7 millones de personas viven con Alzheimer en el país, y se espera que la cifra se duplique hacia 2060.
Entre los hispanos y latinos, el impacto es particularmente severo: en el condado de San Diego se proyecta un aumento del 196% en el número de mayores de 65 años con Alzheimer o demencia para 2040.
Nelly González, gerente de Servicios de Apoyo en Alzheimer’s San Diego, explicó que una de las principales barreras en la comunidad latina es el estigma en torno al diagnóstico.
“Muchos adultos mayores intentan ocultar sus deficiencias cognitivas o simplemente las ignoran, lo que a menudo conduce a resultados desastrosos. El estrés del secretismo aumenta con el tiempo y perturba aún más la vida cotidiana”, señaló.
La especialista advirtió que los pacientes latinos suelen mostrarse reacios a hablar de los síntomas con su médico, e incluso llegan a ofenderse si se les sugiere realizar pruebas cognitivas. Esta resistencia retrasa la detección, lo que reduce las posibilidades de acceder a tratamientos que, si bien no curan la enfermedad, pueden mejorar la calidad de vida en sus primeras etapas.
González compartió la experiencia de Elizabeth y Álvaro, una pareja que buscó apoyo en Alzheimer’s San Diego tras detectar los primeros signos de deterioro. Elizabeth asiste a grupos de apoyo en español y actividades sociales con su esposo, donde ambos han aprendido a manejar mejor la enfermedad y sus implicaciones cotidianas. “Superar el estigma y pedir ayuda puede ser transformador”, subrayó.
Datos nacionales refuerzan esta realidad. Un estudio de 2021 del Centro Nacional de Información Biotecnológica reveló que los latinos tardan un 40% más en recibir un diagnóstico de Alzheimer o demencia en comparación con los estadounidenses blancos. Además, apenas el 44% de quienes reportan deterioro cognitivo manifiestan estar dispuestos a hablar del tema con un profesional de la salud.
Para González, cambiar la percepción cultural alrededor del Alzheimer es esencial. Reconocer los síntomas y hablar abiertamente sobre ellos es el primer paso hacia una cultura más comprensiva y solidaria. “Todos merecen un hogar estable y un entorno libre de vergüenza para afrontar esta enfermedad”, insistió.
La especialista recomienda a las familias abrir conversaciones empáticas con sus seres queridos, recordar que la demencia no es una parte normal del envejecimiento, y buscar programas de apoyo comunitarios. Estos recursos, dijo, son fundamentales para acompañar tanto a pacientes como a cuidadores en un proceso que sigue siendo doloroso, pero que puede vivirse con mayor dignidad si se rompe el silencio que aún prevalece en muchas comunidades latinas.

