Las imágenes de no ciudadanos se almacenan hasta por 75 años en el sistema biométrico del DHS como constancia de sus registros de entrada o salida. Foto: Archivo CBP

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) anunció la publicación de una regla final que autoriza la recolección de datos biométricos —principalmente reconocimiento facial— a todos los no ciudadanos que entren o salgan del país. La norma, titulada “Collection of Biometric Data from Aliens Upon Entry to and Departure from the United States”, entrará en vigor el 26 de diciembre de 2025.

De acuerdo con la agencia, la medida modifica las regulaciones actuales para permitir que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) capture biometría facial en aeropuertos, puertos terrestres y marítimos, así como en puntos de salida autorizados. La regla elimina exenciones previas, entre ellas diplomáticos y la mayoría de los visitantes canadienses, y amplía el uso de biometría a nuevas modalidades de transporte, como salidas marítimas, aeronaves privadas, cruces en vehículos y cruces peatonales. Los comentarios públicos sobre la norma podrán enviarse hasta el 26 de noviembre.

La comisionada adjunta interina de Operaciones de Campo de CBP, Diane J. Sabatino, afirmó en un comunicado que la medida representa “un hito” en la implementación del sistema de entrada y salida biométrico, al señalar que la tecnología busca reforzar la verificación de identidad y la seguridad nacional.

El DHS recordó que el mandato de acelerar la implementación de este sistema fue establecido en una orden ejecutiva emitida en 2017 bajo la administración del entonces presidente Donald Trump. En 2020, la agencia presentó una propuesta de norma para hacer permanente el uso de biometría facial en no ciudadanos; esa propuesta derivó en la regla final anunciada ahora.

La agencia señaló que la iniciativa está respaldada por recomendaciones de la Comisión Nacional sobre los Ataques Terroristas del 11 de Septiembre, así como por diversas disposiciones legales que impulsan el desarrollo del programa. Como parte de ese esfuerzo, CBP ha desarrollado el Traveler Verification Service, un sistema en la nube que automatiza la verificación biométrica para reducir carga administrativa y detectar intentos de fraude, identificar a personas buscadas o con antecedentes, así como registrar ingresos y salidas.

La regla no aplica a ciudadanos estadounidenses, quienes pueden optar por participar voluntariamente en la verificación facial. Las personas que decidan no hacerlo pueden solicitar una revisión manual de su pasaporte ante un oficial de CBP o un representante de la aerolínea.

El DHS indicó que ha publicado más de una decena de evaluaciones de impacto en privacidad relacionadas con este programa. Según la agencia, las fotografías de ciudadanos estadounidenses se eliminan en un plazo de 12 horas, mientras que las imágenes de no ciudadanos se almacenan hasta por 75 años en el sistema biométrico del DHS como constancia de sus registros de entrada o salida.