SAN DIEGO.- Desde muy pequeña emigró de su natal estado de Jalisco a Estados Unidos para venirse a residir en la fronteriza ciudad de Tijuana, México.
Allá estudio y ejerció, durante varios años, la carrera de Medicina y luego se desempeñaria como catedrática En la Escuela de Medicina de la UABC, dejando una profunda huella como educadora y formadora de nuevas generaciones.
Un momento clave en su vida y en su futura definición natural de una inmigrante hacia la comunidad inmigrante fue cuando conoció al histórico lider comunitario Bert Corona, justo antes que tuviera lugar la amnistía migratoria de 1988.
Estamos hablando, por supuesto, de Doña Gloria Saucedo, quien a partir de este afortunado encuentro con un ícono del liderazgo latino en Estados Unidos, se integró para formar parte -para siempre- de la organización Hermandad Mexicana Transnacional.
Y aunque desde dicha organización, Gloria realizó un trabajo profundo y sostenido en la defensa de los derechos de los inmigrantes en este país, lamentablemente el 31 de diciembre, último día del año que acaba de terminar, se informó de su fallecimiento (a los 75 años de edad) tras una larga y penosa enfermedad.
LIDERAZGO SOBRESALIENTE
Pero el legado de esta mujer mexicana está impreso en su activismo en marchas como “Un Día sin Mexicanos” (1 de marzo de 2006) y tuvo un liderazgo sobresaliente en ese mismo año en su lucha contra la llamada Ley Sensebrenner, que criminalizó a la comunidad inmigrante.
Pero su trabajo ha continuado con su hija Teresa Moreno, quien dirigió la oficina de Hermandad Mexicana Transnacional, que se localizaba sobre la Highland Avenue, en la ciudad de National City.
Este reportero recuerda el relevante activismo de Saucedo en las miles de cartas enviadas a la legislatura federal en apoyo a los niños inmigrantes y jóvenes de los programas de DACA y DAPA, así como el impulso a las clases de ciudadanía.
CONTINÚA SU LEGADO
En esa entrevista, su hija Teresa, quien entonces se desempeñaba como directora de la oficina ya mencionada, dijo que se tiene información de un millón de residentes de California no habían solicitado la ciudadanía, pese a tener pleno derecho y ser determinante para la elección de los líderes que le representan.
MOMENTO AMARGO
Un punto de inflexion en su vida, sin embargo, fue la acusación y sentencia a Saucedo, en 2027, por realizar trámites de inmigración y defrauder a inmigrantes sin contar con una licencia que la obligó a cumplir 2 años de trabajo comunitario en Libertad condicional y el pago de una multa, evitando ir a prisión tras cooperar con la Fiscalía de Distrito del Condado de Los Ángeles.
Le sobreviven su esposo Francisco Moreno y sus hijos Franky, Tony, Josefina y Carolina y sus nietos.
Ellatinoonline.com

