A las 5:46 de la mañana del próximo viernes 11 de septiembre, la frontera entre México y Estados Unidos se detendrá por unos instantes.
No será por una falla en las garitas ni por un cambio en los procedimientos de cruce. Será una pausa para recordar a quienes perdieron la vida el 11 de septiembre de 2001 y reconocer a quienes respondieron aquel día.
La Oficina de Campo de San Diego de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) informó que suspenderá brevemente todo el tráfico hacia el norte en los puertos de entrada de San Ysidro, Otay Mesa y Calexico West, como parte de la ceremonia por el 25 aniversario de los ataques del 11 de septiembre.
Durante esos minutos, el personal de CBP guardará un momento de silencio en memoria de las víctimas y en reconocimiento al servicio y sacrificio de los primeros respondedores, elementos de las fuerzas del orden y militares, así como de todas las personas afectadas por los ataques.
La agencia federal describió la interrupción como una pausa breve dentro de las operaciones normales de los cruces fronterizos. Una vez concluida la ceremonia, el tráfico hacia el norte se reanudará inmediatamente.
Para quienes cruzan habitualmente por San Ysidro y Otay Mesa, dos de los principales puntos de conexión entre Tijuana y San Diego, el anuncio implica considerar unos minutos adicionales en sus planes de viaje esa mañana.
CBP recomendó a los viajeros planificar con anticipación y permitir tiempo adicional para el cruce, debido a la suspensión temporal del flujo vehicular.
La ceremonia ocurrirá a las 5:46 a.m., hora señalada por CBP para la observancia anual. La agencia no anunció una suspensión prolongada de operaciones ni cambios permanentes en los procedimientos fronterizos.
Veinticinco años después de los ataques, el homenaje llegará también a una frontera acostumbrada al movimiento constante: vehículos que esperan para cruzar, trabajadores que se dirigen a sus empleos, familias que se reencuentran y viajeros que pasan diariamente entre ambos países.
Durante unos instantes, ese movimiento quedará en silencio.
CBP señaló que el propósito de la ceremonia es recordar a quienes perdieron la vida y honrar a quienes respondieron ante los ataques, así como a todas las personas cuyas vidas quedaron marcadas por aquel día.

