El fenómeno continúa creciendo en un entorno digital donde los menores están cada vez más expuestos. Foto: diariohoy.net

El incremento de delitos digitales contra menores ha encendido alertas en Estados Unidos y a nivel internacional, en un contexto donde autoridades buscan endurecer sanciones y reforzar la cooperación global frente a redes que operan sin fronteras.

De acuerdo con un comunicado del Departamento de Estado de Estados Unidos, el gobierno estadounidense presentará una resolución durante el 35.º periodo de sesiones de la Comisión de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y la Justicia Penal, que se llevará a cabo en Viena del 1 al 5 de junio de 2026. La propuesta busca posicionar la extorsión sexual transnacional de menores como una prioridad global en materia de seguridad.

El anuncio ocurre en el marco del Mes de la Prevención del Abuso Infantil, en el que se advierte que este tipo de delito es el de más rápido crecimiento contra menores en Estados Unidos. Cada año se registran decenas de miles de casos, muchos de ellos con un patrón similar: agresores que operan desde el extranjero contactan a menores a través de redes sociales o videojuegos, se hacen pasar por personas de su edad y, tras ganarse su confianza, los presionan para enviar contenido íntimo.

Posteriormente, los agresores exigen pagos —mediante tarjetas de regalo, transferencias o criptomonedas— bajo la amenaza de difundir el material o generar imágenes falsas con herramientas digitales.

El impacto ha sido severo. Según informes públicos citados en el comunicado, desde 2021 más de 40 menores en Estados Unidos han muerto por suicidio tras ser víctimas de estas prácticas, lo que ha intensificado la presión para fortalecer las respuestas institucionales y judiciales.

“La extorsión sexual no es solo un delito financiero, es una forma de violencia que deja consecuencias irreversibles”, advierten especialistas en seguridad digital, quienes señalan que el componente psicológico agrava el daño en las víctimas.

Entre las acciones recientes, el gobierno estadounidense destaca la promulgación de la Ley TAKE IT DOWN en 2025, que penaliza la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento. No obstante, analistas coinciden en que el alcance de estas medidas aún enfrenta limitaciones ante estructuras criminales transnacionales que evolucionan rápidamente.

La resolución que será presentada en Viena plantea reforzar la coordinación entre países, así como una mayor colaboración con empresas tecnológicas para identificar, rastrear y desmantelar estas redes.

Mientras tanto, el fenómeno continúa creciendo en un entorno digital donde los menores están cada vez más expuestos. Para expertos, la urgencia no solo radica en crear leyes más estrictas, sino en aplicarlas con eficacia y cerrar los vacíos que permiten a los agresores operar con relativa impunidad.

El debate, advierten, ya no es opcional: proteger a la niñez en línea implica asumir que la amenaza es inmediata y que las respuestas deben estar a la altura.