La creciente presión sobre el flujo internacional de pasajeros y mercancías en Estados Unidos está impulsando un modelo en el que empresas privadas financian parte de las operaciones federales de inspección fronteriza.
De acuerdo con un comunicado oficial de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), California se ha convertido en uno de los principales focos de expansión de este esquema, con acuerdos que incluyen operaciones en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, el Aeropuerto Internacional de San Francisco, el Aeropuerto Internacional de Oakland y el Aeropuerto Internacional de San Diego, considerados puntos estratégicos para el comercio y la movilidad internacional.
La expansión forma parte del Programa de Servicios Reembolsables de CBP, mediante el cual operadores aeroportuarios, compañías aéreas y firmas de aviación ejecutiva cubren costos adicionales de personal y horas extra para ampliar servicios de inspección migratoria, aduanera y agrícola.
Aunque la agencia federal afirma que mantiene el control operativo, el esquema evidencia una creciente dependencia de asociaciones financiadas por privados para sostener la capacidad de procesamiento en puertos de entrada y terminales internacionales.
“El Programa de Servicios Reembolsables de la CBP es un programa crucial que garantiza que el comercio y los viajes continúen sin demora”, declaró Diane Sabatino, comisionada ejecutiva adjunta de la Oficina de Operaciones de Campo de la CBP, según un comunicado oficial difundido por la dependencia.
Los acuerdos permiten ampliar servicios obligatorios fuera de horarios regulares o en instalaciones con alta demanda internacional. Entre las empresas seleccionadas aparecen operadores de aviación corporativa, compañías charter y firmas vinculadas al transporte aéreo ejecutivo.
En California, Flight Level Barcelona LH SL fue considerada para operaciones relacionadas con Los Ángeles y San Francisco, mientras que International Jet Aviation Services, Inc. aparece vinculada a operaciones en San Diego. También se incluyeron acuerdos asociados con actividades en Oakland y Los Ángeles impulsadas por compañías privadas de aviación.
La expansión del programa también contempla operaciones en Arizona, Florida, Georgia, Hawái, Nevada, Nueva York, Texas y Washington, además de acuerdos marítimos en Florida, Hawái y Luisiana.
Desde su creación en 2013, el programa ha acumulado 635 asociaciones activas en Estados Unidos. De acuerdo con cifras oficiales, las alianzas han financiado más de 1.9 millones de horas adicionales de procesamiento para atender a más de 23.2 millones de viajeros y más de 2.4 millones de vehículos comerciales y personales.
La CBP sostiene que los servicios financiados por privados “no reemplazan los servicios existentes”, sino que operan como complemento para enfrentar el incremento en vuelos internacionales, operaciones logísticas y demanda de procesamiento acelerado en los puertos de entrada estadounidenses.

