Los votantes de California tienen derecho a emitir su sufragio sin amenazas ni intimidación, incluso si se encuentran con agentes de policía o de inmigración (ICE) al acudir a las urnas. Saber cómo actuar ante una situación de este tipo puede ayudarles a proteger sus derechos sin renunciar a votar.
La Secretaría de Estado de California establece que los electores tienen derecho a emitir un voto secreto sin que nadie los moleste o les indique por quién votar. También pueden reportar actividades electorales ilegales, pedir ayuda al personal electoral y, si cumplen los requisitos, emitir una boleta provisional cuando su registro no aparezca en la lista de votantes.
La presencia de agentes uniformados en un centro electoral está sujeta a restricciones específicas. El Código Electoral de California generalmente prohíbe que una persona armada, un agente uniformado o personal de seguridad se encuentre apostado en las inmediaciones de un centro de votación sin autorización escrita del funcionario electoral correspondiente. La ley contempla excepciones, entre ellas para agentes que realizan funciones oficiales o acuden a votar.
La guía bilingüe Conozca sus derechos publicada por el Proyecto Nacional de Responsabilidad Policial (NPAP, por sus siglas en inglés) busca orientar a los votantes que se encuentren con agentes de policía, ICE u otras fuerzas del orden. El documento advierte que determinadas conductas policiales pueden intimidar a los electores e interferir con su participación, pero señala que la legalidad depende de las circunstancias y de las normas aplicables.
QUÉ HACER
El NPAP recomienda preguntar con calma: “¿Soy libre de irme?”. Si el agente responde que sí, la persona puede marcharse. Si le dice que no es libre de irse, podría estar siendo retenida.
La guía también explica que una persona puede expresar que no consiente el registro de sus pertenencias. Sin embargo, esa objeción no impide necesariamente que un agente realice un registro si considera que tiene autoridad legal para hacerlo. El NPAP aconseja no resistirse físicamente y buscar asesoría legal si ocurre un incidente.
Si un votante considera que la presencia o la conducta de un agente está intimidando a las personas, puede informar al trabajador electoral o al encargado del centro. También puede presentar una queja ante las autoridades electorales.
El NPAP recomienda reportar directamente cualquier sospecha sobre la presencia de ICE a las líneas de protección electoral, en lugar de difundir información no confirmada en redes sociales. Identificar correctamente a los agentes y describir lo ocurrido ayuda a evitar rumores que podrían generar temor entre otros votantes.
La línea no partidista Election Protection ofrece asistencia en español en el 888-839-8682. La Secretaría de Estado de California también recibe reportes de posibles irregularidades electorales en el 800-345-8683.

