Maru Riqué y Fausto Vargas, (izquierda) fundadores de la organización, encabezaron el encuentro. Fotos: Cortesía Tijuana sin Hambre

DEL MAR.- Entre altares, gastronomía mexicana, arte y moda, la cuarta gala de Fundación Tijuana Sin Hambre hizo del Día de Muertos un motivo de encuentro, pero también una oportunidad para recordar a quienes enfrentan la falta de alimentos, durante la tarde del domingo 1 de noviembre ante asistentes de ambos lados de la frontera en el Fairmont Grand Del Mar, en San Diego.

La celebración, que inauguró el San Diego Food + Wine Festival, reunió a 35 chefs de México y Estados Unidos, además de vinicultores, mixólogos y cocineras tradicionales. La velada tuvo como propósito recaudar fondos para sostener la labor alimentaria de la fundación y contribuir al equipamiento de una nueva cocina en Tijuana, con mayor capacidad para atender a la población.

La velada tuvo como propósito recaudar fondos para sostener la labor alimentaria de la fundación y contribuir al equipamiento de una nueva cocina en Tijuana, con mayor capacidad para atender a la población.

Maru Riqué y Fausto Vargas, fundadores de la organización, encabezaron el encuentro. Riqué invitó a los asistentes a disfrutar de la gastronomía y, al mismo tiempo, mantener presente la razón de la convocatoria.

“Les vamos a llevar un pedacito de nuestro México a sus pancitas, a sus corazones, y no olvidemos que estamos aquí por una causa tan preciosa”, expresó al dar la bienvenida.

La fundadora habló con emoción después de visitar el altar de muertos. Contó que lloró al recordar el significado de esta celebración, que invita a pensar en las personas que han fallecido y en los vínculos que permanecen. Sin embargo, llevó esa reflexión hacia quienes hoy enfrentan condiciones de vulnerabilidad.

Durante la gala, Riqué informó que Tijuana Sin Hambre distribuye más de 3 mil comidas diarias en al menos 42 albergues.

“Estamos cenando cosas deliciosas mientras alguien pasa hambre en la frontera más transitada del mundo, que es Tijuana”, señaló.

Durante la gala, Riqué informó que Tijuana Sin Hambre distribuye más de 3 mil comidas diarias en al menos 42 albergues, una labor que representa alrededor de un millón de alimentos al año. También confirmó que la organización contará con una nueva cocina para fortalecer su capacidad de preparación y distribución.

La dimensión personal de esa tarea quedó expuesta en el testimonio de la periodista Tsi Tsi Ki Félix, invitada a la gala. Al explicar por qué quiso conocer el trabajo de Riqué, recordó que ella misma llegó a Estados Unidos a los 15 años con su madre, mientras su padre permaneció en México.

“No teníamos dinero, no teníamos documentos, no teníamos dónde vivir y estábamos luchando por encontrar comida”, relató.Durante ese periodo, contó, ella y sus hermanas acudieron a albergues y experimentaron la sensación de ser invisibles.

Chefs y colaboradores aportaron su tiempo y talento a la celebración.

Al reconocer el trabajo de la fundadora, vinculó aquella experiencia con la ayuda que hoy reciben otras familias. “Yo era una de esas personas”, dijo, antes de agradecer a Riqué por marcar una diferencia en la vida de quienes atraviesan situaciones difíciles.

La gastronomía tuvo como una de sus figuras centrales a la chef Flor Franco, quien participó como coanfitriona y curadora de la gala. Su trabajo, junto con el de Maribel Moreno, consejera de la fundación y responsable del enlace gastronómico, permitió reunir a los chefs y colaboradores que aportaron su tiempo y talento a la celebración.

La propuesta gastronómica se complementó con otras expresiones artísticas. La subasta silenciosa incluyó obra de la artista transfronteriza Alejandra Phelts, mientras que el diseñador mexicano Jorge Sánchez presentó una muestra de alta costura. Jóvenes modelos desfilaron entre las mesas y las estaciones gastronómicas para mostrar sus creaciones, incorporando la moda al espacio de convivencia de la gala.

La propuesta gastronómica se complementó con otras expresiones artísticas. La subasta silenciosa incluyó obra de la artista transfronteriza Alejandra Phelts, mientras que el diseñador mexicano Jorge Sánchez presentó una muestra de alta costura.

La edición estuvo dedicada al chef José Andrés, fundador de World Central Kitchen, en reconocimiento a su labor humanitaria y al trabajo que esa organización realizó anteriormente en Tijuana. Maribel Moreno destacó que Tijuana Sin Hambre continúa su misión desde la misma cocina donde World Central Kitchen brindó apoyo alimentario a la comunidad.

“Su legado en Tijuana no solo se recuerda; continúa vivo, crece y nos inspira a través del trabajo de Tijuana Sin Hambre”, expresó Moreno.

En representación de World Central Kitchen asistió Robin, director de Mercadotecnia, quien explicó que su modelo de respuesta ante emergencias se basa en llegar con rapidez a las comunidades afectadas, trabajar con recursos y personas locales e impulsar la economía de los lugares donde interviene.

También leyó un mensaje de José Andrés, quien no pudo asistir por causas de fuerza mayor y agradeció el reconocimiento. En su mensaje, el chef destacó la respuesta de las comunidades ante las crisis y el compromiso de quienes ayudan sin esperar a que alguien más intervenga.

“Ustedes no esperaron a que alguien más llegara. Ustedes se hicieron presentes para ayudarse unos a otros”, escribió.

Al concluir el encuentro, la fundación agradeció especialmente a los 35 chefs participantes, a Flor Franco y Maribel Moreno por su trabajo en la organización, así como a voluntarios, patrocinadores, entre ellos El Latino San Diego, y colaboradores.