SAN YSIDRO.- Si usted es de las cientos de miles de personas que cruzan la frontera desde San Ysidro a Tijuana tiene la fortuna de ser protegida por dos de los más importantes símbolos de la naturaleza regional, como lo son las hojas de la planta indígena de agave, y las plumas del águila calva estadounidense
Esto gracias al simbolismo que la artista multidisciplinaria Norie Sato, generó con su obra escultórica titulada “De una hoja o una pluma” que cubre parte del camino peatonal que lleva al sur en la Garita de San Ysidro.
Se trata de 39 redes de acero inoxidable, fabricadas de forma personalizada e instaladas en ángulos específicos, que cubren el pasillo como una “protección” ante los muros, alambres y barrotes, buscando suavizar y humanizar el lugar, y simulando un dosel que proporciona la sensación de refugio para aquellos que caminan hacia México.
El juego dinámico de sombras creadas por la obra de arte y la luz que se filtra y rebota en las superficies de acero crean experiencias cambiantes para quienes caminan debajo de la escultura instalada en 2015 como parte del Programa de Arte en Arquitectura.
Dicho programa fue puesto en marcha en 1963 por la Administración de Servicios Generales de los Estados Unidos (GSA) a partir de una recomendación del Comité para la Arquitectura Federal para incorporar las Bellas Artes en los diseños de edificios federales, destacando obras de artistas estadounidenses vivos para enriquecer el significado cívico de la arquitectura federal.
Obras creadas como parte del Programa de Arte en Arquitectura en la zona de la Garita de San Ysidro:





