SAN DIEGO.- Enfermedades relacionadas con el corazón y la hipertensión arterial, encabezan las principales causas de muerte en Estados Unidos.

Esta problemática desafortunadamente provocó el fallecimiento de la madre de Sandra Dority en el condado de San Diego.

“Mi mamá murió de CHF, Insuficiencia Cardíaca Congestiva, hace varios años atrás”, confesó Dority.

Ataques cardiacos repentinos, presión alta y derrames cerebrales, cada año generan más decesos comparado con cualquier enfermedad en territorio estadounidense.

De acuerdo a la estadística nacional del Sistema de Vigilancia de Factores de Riesgo del Comportamiento, la hipertensión arterial fue la causa principal o un factor que contribuyó a la muerte de 360,000 estadounidenses en el 2013, lo que equivalió a casi 1,000 muertes diarias.

Se estima que 75 millones de adultos estadounidenses tienen hipertensión arterial, es decir, 1 de cada 3 habitantes.

“Es posible que las personas tienen presión muy alta sin tener ningún síntoma”, reveló Nick Yphantides, jefe médico de la Agencia de Salud del Condado de San Diego.

LA MUERTE SILENCIOSA

Los expertos la denominan como la muerte silenciosa porque en muchos casos no se presentan síntomas previos.

En el Condado de San Diego estas enfermedades son la segunda causa de fallecimiento.

Mortandad que también pone en riesgo a personas que tienen familiares con padecimientos cardiovasculares

“Mi hermana también murió recientemente en diciembre, el 11 de diciembre de un ataque al corazón”, agregó Sandra Dority.

La obesidad, el colesterol alto y la diabetes son factores de riesgo que aumentan los problemas al corazón. No distinguen raza ni color.

“En general yo les digo a mis pacientes que chequen su presión como cada tres meses”, recomendó el jefe médico de la Agencia de Salud del Condado de San Diego.

PROMUEVEN REVISIÓN

Desde el 2015 la Comisión De Salud Fronteriza México-Estados Unidos trabaja de la mano en ambas Californias para realizar una campaña binacional denominada “Ama tu corazón”.

Dicho evento se realizó el pasado 14 de febrero donde se aplicaron pruebas gratuitas de presión en edificios públicos, iglesias y escuelas del condado con el objetivo de sensibilizar a la población en la prevención de problemas.