California vuelve a situarse en el epicentro de la ciencia mundial.

Este 7 de octubre, la Real Academia Sueca de Ciencias anunció que el Premio Nobel de Física 2025 fue otorgado a tres investigadores por “el descubrimiento del efecto túnel cuántico macroscópico y la cuantización de energía en un circuito eléctrico”, un hallazgo que permite observar propiedades cuánticas en sistemas del tamaño de la mano.

John M. Martinis, nacido en 1958, lidera investigaciones pioneras en Qolab, Los Ángeles, y en UC Santa Bárbara. Foto: Jean Martinis.

Los galardonados son John Clarke, de la Universidad de California en Berkeley; Michel H. Devoret, de Yale y de la Universidad de California en Santa Bárbara; y John M. Martinis, de la Universidad de California en Santa Bárbara y del laboratorio Qolab en Los Ángeles.

Sus experimentos, realizados entre 1984 y 1985, utilizaron circuitos eléctricos construidos con superconductores separados por finas capas no conductoras —conocidas como uniones Josephson— para mostrar que, al pasar corriente, todos los electrones se comportan como una sola partícula que puede atravesar barreras mediante el efecto túnel cuántico y absorber o emitir energía de manera cuantizada.

John Clarke, nacido en 1942 en Cambridge, Reino Unido, emigró a Estados Unidos y consolidó su carrera en UC Berkeley. Foto: Cortesía Darwin College, Cambridge.

Estas investigaciones abren la puerta a la próxima generación de tecnologías cuánticas, incluyendo computadores cuánticos, sensores de precisión y criptografía ultra segura, señaló el Comité Nobel en su comunicado oficial.

John Clarke, nacido en 1942 en Cambridge, Reino Unido, emigró a Estados Unidos y consolidó su carrera en UC Berkeley, donde ha sido referente mundial en física experimental de superconductores.

Michel H. Devoret, nacido en París en 1953, ha desarrollado su trabajo entre Yale y la UC Santa Bárbara, combinando la excelencia europea con la infraestructura científica californiana.

Michel H. Devoret, nacido en París en 1953, ha desarrollado su trabajo entre Yale y la UC Santa Bárbara. Foto: Cortesía Yale/Fotógrafo Harold Shapiro.

John M. Martinis, nacido en 1958, lidera investigaciones pioneras en Qolab, Los Ángeles, y en UC Santa Bárbara, contribuyendo a que California sea un centro global de innovación cuántica.

El fallo del Nobel resalta también la dimensión migrante de la ciencia: Clarke y Devoret construyeron sus carreras en Estados Unidos, demostrando que el talento global converge en California para generar descubrimientos de impacto planetario.

“Es maravilloso celebrar cómo la mecánica cuántica, con más de un siglo de historia, sigue ofreciendo sorpresas y aplicaciones útiles. Es la base de toda la tecnología digital que nos rodea”, afirmó Olle Eriksson, presidente del Comité Nobel de Física.