El programa forma parte del Comprehensive Speed Management Plan, una estrategia basada en datos que busca reducir accidentes fatales y lesiones graves dentro del compromiso de la ciudad con la iniciativa Vision Zero. Foto: Inside San Diego

SAN DIEGO.– Cada minuto cuenta cuando un vehículo circula a alta velocidad. La diferencia entre un impacto con lesiones menores y un accidente mortal puede estar determinada por unos cuantos kilómetros por hora.

Ante una realidad en la que la velocidad continúa siendo uno de los principales factores relacionados con la gravedad de los accidentes viales, la Ciudad de San Diego inició este martes 21 la reducción de límites de velocidad en zonas escolares, corredores comerciales y áreas identificadas mediante análisis de seguridad vial.

El programa forma parte del Comprehensive Speed Management Plan, una estrategia basada en datos que busca reducir accidentes fatales y lesiones graves dentro del compromiso de la ciudad con la iniciativa Vision Zero, cuyo objetivo es eliminar las muertes y lesiones graves relacionadas con el tránsito.

El alcalde Todd Gloria anunció el inicio de la implementación en la escuela primaria Willow Elementary, en San Ysidro, donde comenzaron los primeros cambios de señalización. Las modificaciones continuarán durante los próximos meses en distintos vecindarios hasta completar la instalación de aproximadamente 3 mil señales nuevas de reducción de velocidad para mediados de 2027.

“Cada residente de San Diego merece llegar seguro a casa, ya sea caminando, en bicicleta, usando transporte público o conduciendo”, declaró Gloria al presentar el plan.

Factor determinante

Las cifras nacionales muestran la dimensión del problema. De acuerdo con la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA), durante 2024 se registraron 11 mil 288 muertes relacionadas con accidentes donde la velocidad fue un factor, lo que representó aproximadamente 29% de todas las muertes por accidentes de tránsito en Estados Unidos.

La agencia federal define los accidentes relacionados con velocidad como aquellos donde un conductor fue señalado por exceder el límite establecido, conducir demasiado rápido para las condiciones del camino o participar en carreras de velocidad.

En San Diego, el Departamento de Transporte informó que cada año ocurren en promedio más de 180 accidentes que provocan muertes o lesiones graves. Según la ciudad, estos incidentes suelen concentrarse en calles con características similares y afectan de manera desproporcionada a peatones, ciclistas, adultos mayores y comunidades con menor acceso histórico a infraestructura segura.

“La velocidad continúa siendo uno de los principales factores que contribuyen a los accidentes, por lo que sabemos que reducirla salvará vidas”, señaló Naomi Chávez, directora interina del Departamento de Transporte de San Diego.

Zonas donde conviven vehículos y peatones

El nuevo plan permitirá aplicar reducciones de velocidad en lugares donde anteriormente las normas estatales limitaban la capacidad de modificar los límites únicamente con base en la velocidad promedio de los conductores.

Las nuevas disposiciones estatales permiten reducir velocidades en:

  • Corredores de seguridad: disminuciones de hasta 5 millas por hora en calles con concentración de accidentes graves.
  • Zonas con alta presencia peatonal y ciclista: áreas cercanas a banquetas, ciclovías, transporte público y centros de actividad.
  • Distritos comerciales: calles donde existe mayor movimiento de peatones, cruces frecuentes y estacionamiento.
  • Zonas escolares: reducciones a 15 o 20 millas por hora dentro de áreas cercanas a escuelas.

El análisis realizado por la ciudad identificó que 679.1 millas de calles, equivalentes a más del 20% de la red vial de San Diego, podrían ser elegibles para futuras reducciones de velocidad.

San Diego cuenta con aproximadamente 3 mil 185 millas centrales de calles públicas, de las cuales alrededor de 842 millas forman parte de la red donde tradicionalmente se requieren estudios de ingeniería para modificar límites de velocidad.

Más allá de cambiar señales

La reducción de velocidad representa solo una parte de la estrategia de seguridad vial. La ciudad indicó que el plan debe complementarse con mejoras en infraestructura, diseño de calles, educación pública y aplicación de las normas de tránsito.

En 2022, San Diego recibió una subvención federal de 680 mil dólares del programa Safe Streets and Roads for All (SS4A) del Departamento de Transporte de Estados Unidos para desarrollar iniciativas enfocadas en disminuir accidentes con muertes y lesiones graves.

La instalación comenzó en el Distrito Municipal 8, que incluye comunidades como San Ysidro y Otay Mesa, y continuará de manera gradual hacia otras zonas de la ciudad.

El objetivo detrás de las nuevas señales no es únicamente modificar la velocidad permitida en una calle, sino cambiar la relación entre vehículos, peatones y espacios públicos donde diariamente miles de personas caminan hacia una escuela, esperan transporte, realizan compras o regresan a sus hogares.