REAL DEL MAR, TIJUANA, MX.- En el competitivo mercado inmobiliario de Baja California, el desarrollo Costa Baja eleva la apuesta con un concepto que combina inversión, diseño y calidad de vida en uno de los entornos más exclusivos de Playas de Tijuana.
“Es un proyecto muy especial. Son solo 43 viviendas —34 departamentos y nueve casas— en un terreno de 4,000 metros cuadrados, frente al campo de golf y con vista al mar. Todo está diseñado para que desde cualquier punto tengas esa vista”, explicó en entrevista un ejecutivo de Costa Baja.
La propuesta no solo vende metros cuadrados, vende experiencia. “Desde que entras, lo primero que ves es el campo de golf y al fondo el mar. Los espacios son abiertos, con alturas amplias, pensados para que la vista sea protagonista”, detalló.
Los departamentos van de 160 metros cuadrados a cerca de los 200, con 30 metros cuadrados adicionales de estacionamiento techado, mientras que las casas alcanzan entre 310 y 350 metros cuadrados. Cada unidad incluye dos cajones de estacionamiento y espacios para visitas, en un entorno privado y controlado.

El desarrollo integra amenidades que refuerzan ese estilo de vida tipo resort: club house, gimnasio equipado, albercas, jacuzzi con área social, chapoteadero, áreas verdes y padel court. “Todo está dentro del mismo condominio y es exclusivo para los residentes. Es un concepto cerrado, cómodo y muy completo”, afirmó.
Pero el verdadero valor está en el ritmo de vida que propone. “Aquí puedes vivir como en vacaciones todos los días. Muchas familias, sobre todo después de la pandemia, trabajan desde casa. Los niños pueden estudiar en un lugar como el Colegio Reina Isabel, tomar clases de golf o equitación sin salir del fraccionamiento”, señaló.
Real del Mar, además, se distingue por ser el único desarrollo en la zona con campo de golf, lo que le da un carácter único en el corredor entre Playas de Tijuana y Playas de Rosarito.
La conectividad, históricamente vista como una barrera, ha cambiado con la infraestructura reciente. “Con el viaducto elevado, hoy puedes salir y estar en minutos en la ciudad o en el aeropuerto. Antes podías hacer hasta más de una hora; ahora es completamente distinto”, explicó.
El perfil del comprador es gente inversionista, familias de alto poder adquisitivo, muchos de ellos con vida binacional. “Tenemos clientes de México, por supuesto, de Estados Unidos y de Canadá. Al estar en una región fronteriza tan dinámica, es importante visualizar que en San Diego, una propiedad similar puede llegar a costar entre dos y tres millones de dólares. Aquí ofrecemos departamentos desde 400 mil y casas arriba de 700 mil dólares”, puntualizó.
Además, el desarrollo ofrece acompañamiento integral para la compra. “En el caso de compradores estadounidenses, la adquisición se realiza mediante fideicomiso, un esquema legal, seguro y protegido en el cual nosotros los vamos guiando y acompañando para que logren incluso financiamiento con bancos mexicanos o bien con bancos estadounidenses”, aseguró.
Entre los detalles de construcción, Costa Baja incorpora soluciones pensadas para el entorno costero: ventanas de PVC con doble vidrio, muros con aislamiento térmico y acústico, y opciones de climatización. “Buscamos confort, eficiencia y durabilidad”, añadió.
Más allá del lujo, el proyecto apunta a un segmento que busca equilibrio: privacidad, seguridad —con doble filtro de acceso—, cercanía con la frontera y una vida más pausada sin desconectarse de la dinámica urbana.
“Es un lugar donde puedes vivir, invertir y disfrutar. Es como vivir en vacaciones permanentes. No se trata solo de adquirir una propiedad, se trata de disfrutar de un estilo de vida que pocos pueden alcanzar”.
Costa Baja
Más información
WhatsApp +52 664 693 4998
realdelmarcostabaja.com

